«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
«No son familias necesitadas que ocupan una casa para vivir; son gente que se hacina diez por habitación»

La crisis migratoria en Ceuta tensiona aún más el alquiler y dispara la okupación: «Se hacinan diez por habitación»

Barriada Loma Colmenar en Ceuta. Europa Press.

La llegada de miles de inmigrantes a Ceuta desde finales del pasado mes de julio está teniendo consecuencias también sobre un mercado inmobiliario que ya sufría habitualmente una combinación de alta demanda y escasa oferta de vivienda en alquiler.

Fuentes del sector inmobiliario consultadas por Libertad Digital aseguran que la situación ha incrementado todavía más la presión sobre los arrendamientos y denuncian un aumento de las ocupaciones de viviendas, especialmente desde el comienzo de la crisis migratoria.

«El mercado del alquiler siempre es complicado en Ceuta porque hay mucha demanda y poca oferta», explican desde el sector. La situación actual habría añadido nuevos factores de presión, tanto por la presencia de inmigrantes que buscan alojamiento como por la llegada a la ciudad de policías, fiscales, trabajadores de organizaciones y otros profesionales desplazados para afrontar las consecuencias de la crisis.

Las mismas fuentes sostienen que algunos propietarios están aprovechando la coyuntura para alquilar viviendas a inmigrantes a precios que califican de «abusivos», mientras la limitada oferta disponible dificulta todavía más encontrar alojamiento.

La elevada demanda hace además que, por el momento, tener una vivienda destinada al alquiler continúe siendo muy rentable.

Uno de los puntos donde podría apreciarse con mayor intensidad un eventual impacto sobre la compraventa es la zona del Trampolín, donde se concentran viviendas y chalets de alta gama. Según las fuentes citadas, estos inmuebles podrían encontrar mayores dificultades para venderse mientras persista la incertidumbre.

Aumento de las okupaciones

El fenómeno que más preocupa a algunos propietarios es, sin embargo, el de la okupación. Los profesionales inmobiliarios consultados aseguran que antes de los acontecimientos de finales de julio se trataba de un problema relativamente puntual en Ceuta, pero afirman que desde entonces se ha registrado un notable incremento de entradas en viviendas vacías.

«No son familias necesitadas que ocupan una casa para vivir; son gente que se hacina diez por habitación», denuncian las fuentes consultadas por Libertad Digital.

También aseguran haber detectado daños importantes en determinados inmuebles ocupados, aunque no se aportan datos oficiales que permitan cuantificar de manera precisa el incremento de estas situaciones.

La evolución futura del mercado dependerá en buena medida de cuánto se prolongue la situación migratoria y de las decisiones que adopte el Gobierno. «Se manejan muchos escenarios», explican desde el sector.

Uno de ellos pasa por una eventual transformación de la estructura económica de la ciudad si se consolida una infraestructura permanente destinada a atender a inmigrantes. El Ejecutivo ha planteado la creación de miles de plazas estables de acogida, una medida que tendría consecuencias tanto sobre la demanda de vivienda como sobre el empleo y los servicios asociados.

Los profesionales consultados consideran que este escenario podría provocar nuevas tensiones sobre determinados segmentos inmobiliarios, aunque también reconocen que supondría la llegada de fondos europeos y nuevas oportunidades económicas vinculadas a la gestión de la acogida.

El sector confía por ello en su capacidad para adaptarse a los cambios. Las mayores dificultades, según estas fuentes, podrían concentrarse en otros negocios especialmente expuestos a los problemas de seguridad y delincuencia.

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