La Diputación de Álava ha admitido ante preguntas de VOX que el año pasado tuteló a 215 menas, la inmensa mayoría varones (210) procedentes de Argelia y Marruecos. La distribución por países es: de Argelia 102, de Marruecos 75, de Pakistán 10, de Gambia 9, de Túnez 5, de Ghana 5, de Malí 3, de Bangladesh 2, de Guinea-Conakry 2, de Guinea 1, y de Camerún 1. Más del 84% son magrebíes (argelinos o marroquíes).
La Diputación señala que el Programa Bideberria para la atención a menas se gestiona mediante un convenio de colaboración formalizado entre el Instituto Foral de Bienestar Social y la Fundación Obarburu de Asistencia Social, lo cual supone la asignación presupuestaria necesaria para la gestión de este Programa en su totalidad. El importe total del convenio de colaboración es de más de 5,56 millones de euros.
El procurador de VOX en las Juntas Generales de Álava, Jonathan Romero, ha manifestado que estos datos demuestran «el fracaso de las políticas migratorias que aplican las instituciones». «Resulta inaceptable que los alaveses paguen millones de euros a un modelo que genera conflictos, inseguridad y malestar en los barrios«, ha añadido en declaraciones a LA GACETA.
Así, ha recordado que en los últimos tres años la Ertzaintza ha intervenido 900 veces por incidentes relacionados con estos centros, evidenciando el impacto real en la convivencia. «Que la inmensa mayoría de los menas sean varones desmonta la idea de una inmigración equilibrada. Muchos padres permiten o impulsan que los menores viajen solos a Europa sabiendo que las administraciones se harán cargo de ellos», ha agregado.
Para VOX es «imprescindible» cambiar de rumbo en las políticas migratorias. «No podemos mantener un sistema que cuesta millones a los alaveses, genera problemas de convivencia y alimenta un efecto llamada». Por todo ello, reclama el cierre de estos centros de menas y apuesta por la remigración, «garantizando su retorno con sus familias a sus países de origen».