«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
sólo una región española aumentará su población gracias a un crecimiento natural positivo

La España vacía seguirá creciendo pese a la llegada masiva de inmigrantes: 27 regiones perderán población hasta 2049

Inmigrantes ilegales interceptados. Redes sociales

La inmigración no bastará para revertir la crisis demográfica española. Las últimas proyecciones elaboradas por el Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea, supervisadas por Eurostat, concluyen que, pese a que España registra el mayor flujo migratorio positivo de Europa, el 46% de las regiones del país perderán población entre 2025 y 2049. Los datos refuerzan la idea, ya apuntada por diversos estudios, de que la llegada de inmigrantes no compensará por sí sola los efectos del envejecimiento de la población, la baja natalidad y el creciente desequilibrio sobre el sistema de pensiones y las cuentas públicas.

Según el estudio, 27 de las 59 regiones analizadas pasarán a formar parte de la denominada España vacía durante ese periodo. En 26 de ellas el descenso demográfico estará provocado por un crecimiento natural negativo —es decir, más fallecimientos que nacimientos—, mientras que sólo una perderá habitantes por un saldo migratorio desfavorable.

Frente a ello, sólo una región española aumentará su población gracias a un crecimiento natural positivo. En otras 31, el incremento demográfico llegará exclusivamente por el saldo migratorio, lo que evidencia el peso que tendrá la inmigración en el mantenimiento del volumen de población en buena parte del territorio.

Las mayores pérdidas de habitantes se concentrarán en el norte y el interior peninsular. Zamora encabezará el retroceso con una caída prevista del 24,9%, seguida de León (-19,5%), Ciudad Real (-16,5%), Asturias (-16,3%) y Palencia (-15,6%).

En el extremo contrario, los mayores aumentos de población se registrarán en Madrid (+26,5%), Barcelona (+27,1%), Álava (+12,6%), Murcia (+12,6%), Alicante (+11,9%), Guadalajara (+11,3%), Málaga (+13,5%), Almería (+18,2%) y varias provincias del País Vasco, Cataluña y la Comunidad Valenciana, impulsados fundamentalmente por la inmigración.

España, entre los países con más regiones en declive

A pesar de la aportación migratoria, España se situará entre los países de la Unión Europea con un mayor porcentaje de territorio afectado por el descenso demográfico. Sólo Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Bélgica, Chipre, Irlanda, Luxemburgo y Malta presentan una proporción superior de regiones en retroceso. En estos cuatro últimos casos, todas las áreas analizadas perderán población.

En el conjunto de la Unión Europea, el estudio examina la evolución de 1.165 microrregiones. Apenas 21 registrarán un crecimiento natural positivo, mientras que 820 perderán habitantes por tener más defunciones que nacimientos. Otras 308 crecerán únicamente gracias a la inmigración y 16 sufrirán un descenso poblacional debido a un saldo migratorio negativo.

Madrid y Barcelona concentrarán la mayor inmigración

Las proyecciones también ofrecen una fotografía hasta 2035. Durante la próxima década, la mayoría de las provincias españolas seguirá recibiendo más inmigrantes de los que perderá por emigración.

Madrid liderará el saldo migratorio positivo con 365.259 personas, seguida de Barcelona (329.376), Valencia (93.199), Alicante (76.309), Málaga (69.935), Mallorca (50.218), Tenerife (46.598), Murcia (39.988), Vizcaya (39.311) y Gerona (37.966).

Sólo tres provincias registrarán un saldo migratorio negativo: Melilla, con 1.360 habitantes menos; Ciudad Real, con 1.270; y Ceuta, con 939.

España, líder en sobrecualificación laboral

Los datos de Eurostat también ponen el foco sobre otro problema estructural del mercado laboral español: el desaprovechamiento del capital humano.

Entre la población de 26 a 64 años, el 46,4% de los inmigrantes procedentes de países extracomunitarios desempeña empleos por debajo de su nivel de cualificación. Entre los ciudadanos de otros Estados miembros de la Unión Europea el porcentaje alcanza el 38,5%.

La situación tampoco mejora entre los trabajadores españoles. El 32,1% de los nacionales está sobrecualificado para el puesto que ocupa, el porcentaje más elevado de toda la Unión Europea, lo que refleja las dificultades del mercado laboral español para absorber perfiles de mayor formación y productividad.

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