«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La Policía Nacional mantiene abiertas nuevas líneas de investigación

La falta de cooperación de las autoridades marroquíes con España retrasa la investigación sobre los narcotúneles detectados en la frontera de Ceuta

Imagen del narcotúnel hallado por la Guardia Civil en Ceuta. Redes sociales

La Policía Nacional ha procedido esta semana a la clausura de un narcotúnel localizado a principios de abril en la frontera entre Ceuta y Marruecos, según informaron fuentes policiales y jurídicas. La infraestructura subterránea, presuntamente utilizada durante años para el tráfico de drogas, conectaba una nave industrial situada en el polígono del Tarajal con territorio marroquí. Según publica The Objective, tras finalizar las labores de inspección técnica, la cavidad ha quedado precintada a la espera de nuevos avances en la investigación.

El túnel presenta una profundidad mínima de 19 metros y habría servido como vía de entrada de grandes cantidades de hachís que posteriormente eran distribuidas en distintos puntos de España y otros países europeos. Los investigadores mantienen abiertas diversas líneas de análisis con el objetivo de esclarecer tanto la estructura completa de la red como la identidad de todos los implicados en su construcción y explotación.

Las investigaciones se encuentran condicionadas por la falta de respuesta de Marruecos a las comisiones rogatorias emitidas desde España. Fuentes jurídicas señalan que esta ausencia de colaboración ya se produjo en una investigación previa relacionada con otro narcotúnel hallado en la misma zona en 2025. En aquel caso, la autoridad judicial española solicitó sin éxito información para completar el organigrama de la organización criminal y determinar el alcance de las responsabilidades.

Ambos procedimientos comparten, por tanto, un obstáculo común: la imposibilidad de acceder a datos relevantes del lado marroquí de las infraestructuras. Esta circunstancia limita la reconstrucción completa de los hechos y retrasa la identificación de posibles colaboradores en el país vecino. Según fuentes próximas a la investigación, esta cooperación resulta esencial para consolidar las pruebas y avanzar en la fase judicial.

Uno de los aspectos que suscita mayor preocupación es la ubicación de las bocas de los túneles en zonas consideradas de control militar en Marruecos. Las investigaciones apuntan a que estas áreas, sometidas teóricamente a vigilancia constante, no impidieron el funcionamiento prolongado de la red. Este elemento añade complejidad al caso y plantea interrogantes sobre los mecanismos de supervisión existentes en dichos enclaves.

En paralelo, las actuaciones policiales han permitido la detención de 27 personas en distintas provincias españolas, así como la incautación de aproximadamente 14 toneladas de droga. Entre los arrestados se encuentra el presunto líder de la organización y un exguardia civil que habría colaborado activamente con la trama. Ambos permanecen en prisión provisional por orden judicial.

Las investigaciones internas también han revelado la implicación de al menos tres agentes en activo en fases anteriores del operativo, quienes presuntamente facilitaron el tránsito de la mercancía a través del puerto de Ceuta.

El Juzgado de Instrucción número 3 de Ceuta continúa coordinando las diligencias, mientras que la Policía Nacional mantiene abiertas nuevas líneas de investigación para determinar la posible existencia de más infraestructuras similares.

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