El incremento de homologaciones de títulos extranjeros en España ha alcanzado cifras inéditas en 2025, según datos comunicados el pasado 15 de abril por la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant. Según información publicada por El Debate y de acuerdo con la información oficial, se han resuelto 85.500 expedientes, de los cuales 30.303 corresponden a la profesión médica, lo que constituye un máximo histórico.
Diversas fuentes del sector han señalado que este aumento cuantitativo no implica necesariamente una adecuación cualitativa de los profesionales homologados. En este sentido, expertos subrayan que una parte significativa de estos titulados no dispone de especialización médica reconocida en España, al no haber completado el sistema de formación sanitaria especializada, conocido como MIR.
El análisis del contexto revela un desequilibrio significativo entre el número de nuevos titulados nacionales y las homologaciones aprobadas. Mientras las facultades españolas gradúan aproximadamente 7.000 médicos al año, el volumen de títulos extranjeros reconocidos multiplica esta cifra por cinco. Este fenómeno ha sido calificado por algunos especialistas como un «desajuste estructural«.
En respuesta a esta situación, organizaciones profesionales han planteado la introducción de mecanismos adicionales de evaluación. Entre las propuestas destaca la implantación de pruebas prácticas similares al Examen Clínico Objetivo Estructurado (ECOE), con el objetivo de verificar de manera efectiva las competencias de los profesionales homologados. Este tipo de evaluación permitiría complementar el reconocimiento administrativo con una validación funcional de habilidades clínicas.
Por otro lado, se ha señalado que en algunas comunidades autónomas se está recurriendo a la contratación de médicos sin especialidad en determinados servicios, como urgencias, lo que plantea interrogantes sobre el cumplimiento del marco normativo vigente y sobre las garantías asistenciales ofrecidas a la población.