La Guardia Civil ha desarticulado en Torrevieja (Alicante) una organización criminal integrada por seis personas, de origen georgiano y armenio, presuntamente dedicada al robo en viviendas mediante el empleo de herramientas profesionales que permitían abrir las cerraduras sin dejar aparentes signos de forzamiento. Según avanza Okdiario, la investigación culminó con la detención de todos los integrantes del grupo y su posterior ingreso en prisión provisional, según ha informado este viernes el instituto armado.
Los arrestados son cuatro hombres y una mujer de nacionalidad georgiana, además de un varón de origen armenio, con edades comprendidas entre los 27 y los 36 años. A todos ellos se les atribuyen los presuntos delitos de robo con fuerza en el interior de viviendas y pertenencia a grupo criminal. La Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Torrevieja ha decretado el ingreso en prisión provisional para los seis investigados.
La investigación se inició el pasado 1 de abril de 2026, cuando una patrulla de Seguridad Ciudadana identificó de forma rutinaria al conductor de un vehículo de alquiler. Durante la comprobación de su identidad, los agentes constataron que sobre esta persona pesaba una orden de detención, que fue ejecutada en ese mismo momento.
Tras el arresto, los guardias civiles inspeccionaron el vehículo y localizaron diversos objetos cuya procedencia el detenido no supo justificar. Ese hallazgo llevó a los investigadores a sospechar que los efectos podían guardar relación con otros hechos delictivos, lo que motivó el inicio de nuevas diligencias.
Como resultado de la investigación, la Guardia Civil practicó varios registros domiciliarios, en los que fueron intervenidas joyas, dispositivos electrónicos y otros objetos de valor presuntamente procedentes de robos cometidos en viviendas. Parte de estos efectos ya ha sido devuelta a sus legítimos propietarios, mientras que el resto permanece bajo custodia a la espera de ser identificado.
Durante los registros también fueron localizadas herramientas específicas de cerrajería, supuestamente utilizadas para abrir puertas sin provocar daños visibles en las cerraduras ni dejar evidencias aparentes de forzamiento, una circunstancia que dificultaba la detección inmediata de los robos y complicaba las investigaciones.
La Guardia Civil ha precisado que la operación continúa abierta y que los agentes trabajan ahora en la localización de nuevas posibles víctimas, así como de los propietarios de los objetos intervenidos que todavía no han podido ser identificados para proceder a su devolución.