«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El análisis de ese material puede resultar decisivo

La imputación de Pedro Sánchez, más cerca que nunca: la UCO incautó un móvil y un ordenador de su amigo Juanma Serrano

Pedro Sánchez. Europa Press

La Guardia Civil busca el rastro del «one» del caso Leire y una de las claves de la investigación está ahora en los dispositivos intervenidos a Juanma Serrano, persona del círculo más próximo de Pedro Sánchez y antiguo jefe de Gabinete del líder socialista en el PSOE. Los agentes de la Unidad Central Operativa le requisaron un teléfono móvil y un ordenador durante el operativo desplegado hace unos días, con el objetivo de reconstruir sus comunicaciones y aclarar hasta dónde llegaba su relación con la red investigada.

El análisis de ese material puede resultar decisivo para fijar el papel de Serrano en la causa y para comprobar si actuaba únicamente como interlocutor de Leire Díez o si, por el contrario, servía de puente con instancias superiores. Los investigadores tratan de determinar si trasladaba información a terceros después de recibirla y, especialmente, si esos mensajes acababan llegando al presidente del Gobierno.

Sánchez aparece citado en distintas ocasiones dentro del sumario, aunque su eventual implicación continúa siendo una hipótesis pendiente de verificación. Por su condición de aforado, la Audiencia Nacional no podría investigarle directamente. En caso de que el juez Santiago Pedraz apreciara indicios suficientes, tendría que remitir una exposición razonada al Tribunal Supremo, que sería el órgano competente para decidir si abre diligencias contra él.

La UCO ya ha señalado en sus informes la comunicación constante entre Díez y Serrano. Los agentes han localizado más de 10.000 mensajes intercambiados durante varios años, en los que la conocida como fontanera del PSOE le informaba de reuniones, movimientos y avances relacionados con sus gestiones. Entre esas comunicaciones figuran referencias a encuentros con el excomisario José Manuel Villarejo y menciones a documentos que, según los mensajes, podían ser útiles para el «jefe».

Uno de los mensajes atribuidos a Serrano también ha llamado la atención de los investigadores. En él, supuestamente, señalaba: «Mira el jefe cómo cita lo de los audios», en coincidencia temporal con el final del periodo de reflexión abierto por Sánchez tras la carta dirigida a la ciudadanía después de las diligencias contra su esposa, Begoña Gómez.

La investigación sitúa además a Serrano en una reunión celebrada en Ferraz que, según la Guardia Civil, marcó el punto de arranque operativo de la trama. La UCO vincula ese inicio con los días posteriores a la carta publicada por Sánchez el 24 de abril de 2024. Dos jornadas después, Santos Cerdán habría convocado un encuentro en la sede socialista para recabar información que pudiera emplearse en la defensa del presidente y de su entorno más cercano.

Los investigadores confían ahora en que el material intervenido conserve comunicaciones relevantes. Fuentes próximas al caso apuntan a que la Guardia Civil espera que Serrano no se considerara en el centro de las pesquisas y que, por tanto, no hubiera eliminado mensajes o archivos de interés. La UCO ya ha detectado en otros intercambios indicios de borrados, de ahí la importancia de recuperar la otra parte de las conversaciones.

Una vez concluido el análisis del teléfono y del ordenador, la Guardia Civil elaborará un nuevo informe que será remitido al juez instructor. Ese documento puede definir el futuro procesal de Serrano y también aclarar si las sospechas sobre la identidad del denominado «one» se quedan en el entorno de la trama o ascienden hasta la Presidencia del Gobierno.

Sánchez, por su parte, ha negado conocer las actuaciones investigadas. El presidente se ha declarado públicamente «decepcionado e indignado» y ha asegurado que nadie le informó de las maniobras atribuidas a Díez. «Nunca lo hubiera tolerado», afirmó al desmarcarse de las actividades que analiza la UCO.

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