La sanidad pública de Baleares registró más de 200.000 consultas en atención primaria entre 2024 y 2025, una cifra que confirma la enorme presión asistencial que soporta el archipiélago en plena crisis migratoria.
Los datos, destapados por el grupo parlamentario de VOX tras una pregunta escrita de su portavoz, Manuela Cañadas, revelan que sólo en 2024 se registraron 103.124 consultas de Atención Primaria destinadas a inmigrantes ilegales.
La Consejería de Salud, a través del IB-Salut, admite además que entre el 1 de enero de 2024 y el 20 de septiembre de 2025 se han producido 194.608 consultas médicas en centros de atención primaria, 40.240 atenciones en urgencias y cerca de 28.000 estancias hospitalarias relacionadas con inmigrantes ilegales.
«Estos datos evidencian la enorme presión que la inmigración ilegal está ejerciendo sobre los servicios públicos y las arcas de la comunidad», denunció Cañadas. La portavoz fue más allá al calificar la situación como un agravio comparativo para los residentes: «Es un insulto a los ciudadanos de Baleares que pagan sus impuestos y sufren listas de espera interminables. Estamos financiando un sistema que prioriza al que llega saltándose la ley frente al que lleva toda la vida cotizando».
Desde VOX sostienen que estas cifras no son sólo estadísticas sanitarias, sino un indicador claro del efecto llamada derivado de las políticas migratorias del Gobierno de Pedro Sánchez y de la falta de medidas contundentes por parte del Ejecutivo autonómico que preside la popular Marga Prohens. El partido exige priorizar la asistencia a nacionales y residentes legales para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario balear.