¡En 2018 entraron solo 187 inmigrantes ilegales a Baleares! En 2025, esa cifra ha explotado hasta las 7.350: ¡un incremento brutal del 3.830%! Más de 22.500 llegadas ilegales acumuladas desde entonces. Este es el balance de un año crítico que pone en jaque la seguridad y los recursos del archipiélago balear.
Los datos no mienten: 2019, 453; 2020, 1.426; 2021, 2.167; 2022, 2.668; un leve respiro en 2023 con 2.278, pero luego se produce la explosión migratoria: 5.996 en 2024 y 7.350 en 2025. Una tendencia exponencial que ha multiplicado por casi 40 las llegadas en sólo siete años, con un crecimiento medio anual del 69%. Esta presión no cede y sobrecarga los servicios públicos y policiales.
Según fuentes de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional, la ruta balear es una de las más explosivas de Europa. No sólo por este incremento descontrolado, sino por la diversidad de nacionalidades: hace un trienio, casi todos eran argelinos. Ahora también domina el flujo subsahariano y asiático, con somalíes, bangladesíes, sirios e incluso palestinos usando este corredor mediterráneo.
Un indicador de alto riesgo para España: esta ruta se consolida como alternativa a las que antes iban a Italia, desplazando mafias organizadas que antes explotaban la ruta entre Túnez y Sicilia. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad alertan: si sigue esta tendencia, se superarán las 10.000 llegadas ilegales en 2026.
En definitiva, 2025 confirma la presión migratoria ilegal sobre Baleares como una amenaza creciente e incontrolada.