La Policía Nacional lleva años siguiendo la pista a la expansión de bandas latinas en Valladolid. Pese a que el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, ha negado públicamente la existencia de estas organizaciones en la Comunidad, los agentes han constatado desde 2022 una «progresión sostenida» de grupos criminales como los Dominican Don’t Play (DDP) y los Trinitarios, según informa El Debate.
Así lo confirmó un agente de la Policía Nacional durante su declaración este jueves en la Audiencia Provincial de Valladolid, en el juicio por el homicidio en grado de tentativa de tres miembros de los Trinitarios, unos hechos ocurridos en febrero de 2025 en el centro de la ciudad.
Según la investigación, la agresión estaría directamente vinculada al conflicto entre ambas bandas. El policía explicó que los servicios de información comenzaron a detectar en 2022 la presencia y evolución de estos grupos, estructurados y enfrentados entre sí.
«A partir de aquel momento empezamos a constatar agresiones y la presencia de personas armadas en la calle», señaló el agente ante el tribunal. También advirtió de la frecuencia con la que se incautan armas blancas de gran tamaño: «Es muy habitual intervenir machetes o puñales con una elevada capacidad lesiva».
La Policía sostiene que entre DDP y Trinitarios existe una «aversión mutua y radical», hasta el punto de que cualquier encuentro casual en la vía pública puede derivar en una agresión. «El simple hecho de verse en vía pública o de que la otra parte esté en desigualdad de fuerzas es motivo para agredirse», afirmó el agente.
Durante el juicio también se aportó otro dato relevante: entre 2022 y diciembre de 2024 fueron imputados 17 jóvenes vinculados a los Dominican Don’t Play en Valladolid. Algunos de ellos estarían relacionados con el procedimiento judicial por el apuñalamiento ocurrido en la ciudad en 2025.
«Hay hechos muy graves por parte de DDP y de Trinitarios, de los que se ha dado cuenta a la autoridad judicial», relató el policía.
La declaración se produce en medio de una cadena de episodios violentos que ha incrementado la preocupación en Valladolid. En febrero, un joven de 18 años fue asesinado en la calle Democracia tras ser apuñalado por un menor de 13 años; ambos eran de origen colombiano.
En mayo, una reyerta con machetes entre Trinitarios y Dominican Don’t Play en Laguna de Duero dejó varios heridos. Un episodio similar se produjo días después en la zona de Las Moreras, en la capital vallisoletana, con tres heridos y dos detenidos de origen venezolano y nacionalidad española.
Hace apenas diez días, la Audiencia Provincial de Valladolid condenó a un joven de 22 años a penas que suman 12 años de prisión como coautor de un delito de homicidio en grado de tentativa y de otro delito consumado de lesiones dolosas agravadas por el uso de armas. La reyerta tuvo lugar en febrero de 2024 en una senda peatonal de la Ribera de Curtidores y enfrentó a integrantes de los Dominican Don’t Play con un grupo de ciudadanos de origen marroquí.
Pese a esta sucesión de hechos, el delegado del Gobierno en Castilla y León negó recientemente la existencia de bandas hispanoamericanas en la Comunidad. «No existen en Castilla y León bandas latinas. Estamos hablando de personas, a título individual, que pretenden imitar a esas bandas latinas, pero no se dan las condiciones, las circunstancias ni los hechos para que puedan considerarse bandas latinas», afirmó Sen.
Sus palabras fueron duramente contestadas por el sindicato policial Jupol, que las calificó de «irresponsabilidad política» y advirtió de que transmiten un mensaje «profundamente equivocado».
El sindicato también alertó del incremento de los delitos violentos y de la «expansión y auge» de grupos juveniles organizados en Castilla y León, que utilizan de forma habitual armas blancas de grandes dimensiones y machetes.