La Policía Nacional ha cerrado el aniversario de la Operación Peluche —puesta en marcha para perseguir los delitos más graves de abusos sexuales a menores— con la detención de dos fugitivos, uno de nacionalidad peruana y otro costarricense, durante el mes de octubre.
«Ambos llevaban una vida completamente normal en Madrid, asentados con familiares y conocidos, y sin recurrir a documentación falsa, algo poco común entre criminales organizados», señalan los investigadores a El Mundo.
Tras ser puestos a disposición judicial, un juez ha decretado su ingreso en prisión provisional mientras se resuelven sus procesos de extradición. Según las mismas fuentes, los trámites pueden prolongarse durante meses o incluso años. «Muchos no quieren regresar a su país, donde las penas son más severas, y utilizan todos los recursos posibles para evitarlo«, explican.
El primero de los arrestados, de origen peruano, estaba acusado de abusar sexualmente de una menor, hermana de su pareja, durante ocho años. Según la investigación, utilizaba las redes sociales para comprobar que la víctima se encontraba sola en casa y accedía a la vivienda por el tejado contiguo. Primero se ganó su confianza, hasta el punto de compartir películas con ella, antes de cometer la agresión.
El caso se destapó cuando su pareja descubrió grabaciones de los abusos y preguntó directamente a la menor, que admitió haber callado por miedo a represalias. Interpol notificó la orden internacional de detención a finales de septiembre y el fugitivo fue arrestado el 10 de octubre en Fuenlabrada.
El segundo detenido, un ciudadano costarricense, había abusado de una menor conocida de su familia en la ciudad de Colón, Costa Rica. Según las autoridades, invitó a la joven a consumir alcohol hasta que perdió el control y la trasladó a un motel de San Antonio de Belén, donde se aprovechó de ella valiéndose de su fuerza física. La solicitud de detención llegó a la Policía Nacional a mediados de septiembre y, tras una investigación exhaustiva, fue localizado y detenido el 14 de octubre en Aranjuez.
Con estas dos detenciones, la Policía Nacional da por concluido el primer año de la Operación Peluche, desarrollada por la Sección de Localización de Fugitivos. En este periodo se ha arrestado a 35 personas reclamadas por delitos sexuales graves contra menores, un tipo de criminalidad que las fuerzas de seguridad consideran una prioridad absoluta.