Cada vez son más las nacionalidades provenientes de África que están llegando a España en pateras tras las restricciones impuestas por naciones como Italia, con Giorgia Meloni al mando, o Grecia, que han reforzado los controles migratorios en sus fronteras. La ruta desde Argelia hacia Baleares, tradicionalmente dominada por inmigrantes ilegales de origen magrebí, ha evolucionado en los últimos tiempos con un flujo cada vez más diverso de viajeros que recorren miles de kilómetros antes de embarcarse en travesías marítimas rumbo a España.
La llegada de embarcaciones a las costas españolas se ha vuelto un fenómeno globalizado. Un claro ejemplo se produjo el lunes, cuando cinco embarcaciones fueron interceptadas en la isla de Cabrera. En una de ellas viajaban inmigrantes de origen magrebí, pero las demás transportaban personas provenientes de Mali, Guinea-Conacri e incluso Somalia, lo que evidencia la ampliación del alcance de esta ruta. Tan sólo el trayecto terrestre entre el Cuerno de África y Argelia supera los 8.500 kilómetros, lo que convierte a este viaje en una odisea extrema para quienes buscan llegar a Europa.
La llegada de ciudadanos somalíes a Baleares no es un caso aislado. De acuerdo con abogados especializados en inmigración y organizaciones como Caminando Fronteras, este patrón se ha repetido en múltiples ocasiones en los últimos meses. Según sus informes, la ruta migratoria ha empezado a incluir a personas provenientes de zonas tan lejanas como Yemen, Palestina o Siria, lo que confirma que la presión migratoria se está desplazando hacia nuevas áreas geográficas en busca de alternativas para llegar a Europa.
Originalmente, la ruta argelina era casi exclusiva para ciudadanos del propio país magrebí, en su mayoría jóvenes varones. Sin embargo, la negativa de Argelia a aceptar devoluciones y la estrategia de bloqueo impuesta por otros estados europeos han alterado esta realidad. Ahora, los inmigrantes subsaharianos representan una parte significativa de quienes intentan cruzar el Mediterráneo desde Argelia.