La UDEF ha identificado a Judith Laure Wells Sutton como otra de las trabajadoras de la Oficina del expresidente del Gobierno cuyo puesto es sufragado por Presidencia del Gobierno, según publica este domingo El Debate, que asegura haber accedido a documentación de la investigación.
Wells Sutton trabajaría desde 2018 en la oficina de José Luis Rodríguez Zapatero y compartía despacho con María Gertrudis Alcázar Jiménez, la otra empleada cuya actividad aparece mencionada en las diligencias judiciales relacionadas con la investigación que dirige el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama.
Según El Debate, la identidad de Wells figura en un acta del registro practicado por la UDEF el pasado 19 de mayo en la oficina situada en la calle Ferraz. En concreto, el documento se refiere al registro de la «habitación número 1, despacho de doña Gertrudis y doña Judith», donde los agentes intervinieron carpetas, agendas y documentación.
La investigación policial también habría localizado en el ordenador de Wells Sutton dos cuentas de correo electrónico que, de acuerdo con la información publicada, estarían vinculadas directamente al PSOE. Estos hallazgos refuerzan la conexión entre la estructura administrativa de la oficina de Zapatero y las actividades que están siendo investigadas judicialmente.
El juez Calama señaló en su auto de imputación a Zapatero que el expresidente habría transmitido «gestiones y directrices» mediante Alcázar y Wells Sutton, a las que atribuye una función de cobertura formal y documental de su actividad desde la oficina de Ferraz. El magistrado describe ese espacio como el lugar desde el que, según su investigación, se impartían instrucciones, se elaboraban documentos y se gestionaban comunicaciones relacionadas con la presunta trama.
La Oficina de Zapatero cuenta además con un puesto ocupado por su primo, José Miguel Vidal Zapatero, que ejerce como jefe de gabinete. Este cargo tiene un coste anual para las arcas públicas próximo a los 90.000 euros al corresponderle un nivel 30 de la Administración.
El nombre de Vidal Zapatero también aparece relacionado con otra de las líneas de investigación: según la publicación, era el custodio de una caja fuerte ubicada en la oficina en la que fueron incautadas unas joyas cuya procedencia está siendo investigada. El expresidente sostiene que fueron un regalo recibido en 2007 del entonces rey de Arabia Saudí.
En este sentido, el Gobierno no ha facilitado las liquidaciones de gastos efectuadas por Zapatero desde la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa en 2018, incluidos los posibles pagos vinculados al alquiler y mantenimiento de su oficina.
La investigación afecta de manera central a la relación de Zapatero con la compañía Plus Ultra, cuyo rescate público de 53 millones de euros está siendo examinado judicialmente. El juez atribuye al expresidente, todavía investigado, posibles delitos de tráfico de influencias, cohecho, pertenencia a organización criminal, contrabando y fraude fiscal.