La investigación del caso Plus Ultra se intensifica tras el hallazgo de un volumen masivo de pruebas por parte de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), que trabaja ya sobre abundante documentación incautada en el marco de las diligencias abiertas en la Audiencia Nacional. El juez José Luis Calama ha decidido mantener el secreto del sumario para proteger este material y evitar interferencias que comprometan su análisis.
Según recoge un auto judicial conocido en las últimas horas, la causa se encuentra en una fase inicial marcada por la necesidad de examinar de forma detallada archivos, dispositivos y registros que podrían ser clave para esclarecer el destino de los fondos públicos concedidos a la aerolínea a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales.
El magistrado subraya que la investigación gira en torno a un entramado de especial complejidad, caracterizado por la utilización de estructuras societarias opacas y la posible canalización de dinero hacia el extranjero. Parte de las pruebas ya analizadas apuntan a operaciones financieras sofisticadas y al uso de intermediarios para dificultar el rastreo del dinero.
La decisión de mantener el secreto responde, según el juez, al riesgo de que la difusión de la información permita a los investigados alterar o eliminar pruebas todavía no consolidadas. La prioridad, en este momento, es garantizar la integridad del material incautado mientras los agentes avanzan en su examen técnico.
Las diligencias tratan de determinar si parte de los 53 millones de euros del rescate público pudo desviarse o emplearse en fines distintos a los previstos. En este contexto, la documentación intervenida se ha convertido en el eje de la investigación, al ofrecer indicios sobre posibles movimientos de capital fuera de España y la participación de terceros en la operativa.
La causa, que investiga delitos como blanqueo de capitales, apropiación indebida o pertenencia a organización criminal, sigue abierta y no se descartan nuevas actuaciones. El volumen y la naturaleza de las pruebas localizadas refuerzan la tesis de los investigadores sobre la existencia de una estructura organizada cuyo alcance aún está por delimitar.