La presión de la inmigración ilegal sobre la frontera sur española sigue creciendo. Frontex ha registrado 18.260 cruces ilegales en la ruta del Mediterráneo occidental entre enero y septiembre de 2026, un incremento del 26% respecto al mismo periodo del año anterior.
El balance presenta, además, una omisión de enorme relevancia: todavía no incorpora las entradas masivas registradas en Ceuta los días 30 y 31 de julio, según la información sobre los últimos datos de la agencia europea de fronteras.
De acuerdo con esa información, más de 80.000 inmigrantes pasaron desde Marruecos a la ciudad autónoma durante aquellas dos jornadas. Su ausencia de la estadística impide que los datos difundidos reflejen la dimensión completa de las entradas por esta frontera española.
Un aumento que no incluye el episodio de Ceuta
Las cifras preliminares sitúan en 18.260 los cruces detectados en el Mediterráneo occidental, la ruta en la que se encuadra el Estrecho. El aumento interanual del 26% se produce, por tanto, sin contabilizar todavía el episodio de finales de julio en Ceuta.
La distinción resulta fundamental para interpretar el balance: las detecciones publicadas por Frontex no constituyen un recuento completo de las entradas descritas. El incremento registrado muestra la persistencia de la presión sobre los accesos a España desde el norte de África, mientras queda pendiente incorporar a la estadística el impacto de aquellas dos jornadas.
Los traficantes cambian de rutas y métodos
El comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, ha advertido de que las redes de tráfico de personas están adaptando sus rutas y métodos. Ante esa situación, ha defendido ampliar las competencias de Frontex.
Brunner también ha anunciado que presentará antes de finalizar el año una propuesta para establecer un marco de emergencia ante llegadas masivas. El instrumento, planteado en septiembre por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, contempla permitir la suspensión del derecho de asilo en situaciones de crisis.
Por su parte, el director ejecutivo de Frontex, Hans Leitjens, ha alertado de que la situación fronteriza puede cambiar rápidamente y de que las organizaciones dedicadas al tráfico de personas mantienen su capacidad para buscar nuevas oportunidades.