Las probables cesiones del Gobierno de Sánchez al separatismo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

El doctor en Filosofía Francisco Javier Fernández Curtiella se muestra convencido de que Sánchez ya está preparando el terreno para conceder a los separatistas aún más prebendas y privilegios.


La mera posibilidad de que el Gobierno de Pedro Sánchez sea aún más obsequioso con el separatismo que su predecesor atemoriza a muchos españoles. En un artículo publicado en la página web de la Fundación DENAES, Francisco Javier Fernández Curtiella, doctor en Filosofía, abunda precisamente en este temor, arguyendo que éste está fundado en hechos concretos e innegables (por ejemplo, la designación de Meritxell Batet como ministra de Administración Territorial y Función Pública en España).
En este sentido, Fernández Curtiella se muestra convencido de que Batet ya está preparando el terreno para conceder a los separatistas aún más prebendas y privilegios: ‘La que está llamada a ser la principal interlocutora del anhelado diálogo con el nacionalismo catalán empezaba a abonar el terrero de la próxima humillación, ante la atenta y complaciente mirada del siempre interesado Miquel Iceta’.
Así, el articulista de la Fundación asevera que tras toda esa retórica de diálogo y consenso (de la que tanto se envanece el nuevo Gobierno) subyace en verdad una inconfesable equidistancia: ‘Por más que la disfrace de ponderación y mesura, la posición de la ministra socialista encierra una perversa equidistancia, entre quienes llevan cercenando libertades, contraviniendo leyes e incumpliendo sentencias a su antojo durante décadas, y quienes están dispuestos a sacudirse de una vez el yugo nacionalista’.
¿Y en qué consistirían estas claudicaciones? En primer lugar – señala Fernández Curtiella – en el traslado de los ‘presos políticos’ a las cárceles catalanas; y, en segundo lugar, la recuperación del Estatuto de Autonomía cuya entrada en vigor paralizó el Tribunal Constitucional: ‘Seguramente, el primer plazo exigido sea el acercamiento de los presos políticos a cárceles catalanas; un primer paso importante en los asuntos judiciales en el Estado, dijo Torra. Y con los golpistas en casa, tal vez el segundo plazo sea, a fin de restablecer la legalidad en Cataluña y recuperar el respeto perdido a las libertades y derechos civiles de los catalanes, la restitución de todo lo que tumbó el Tribunal Constitucional. Para cumplir esta segunda exigencia el Gobierno de España tendría que desacatar la sentencia firme del Tribunal Constitucional sobre el Estatut’.
Estas cesiones, además, estarían orientadas a un fin último: el de la constitución de una comunidad política independiente en Cataluña. ‘Y con los golpistas en casa y recuperado el Estatut en toda su extensión, acaso el último plazo sea ya el «derecho a la autodeterminación» de Cataluña’, señala el articulista, quien pone en duda el compromiso patriótico de los socialistas (o, al menos, de los socialistas que integran el Ejecutivo).
Por último, Fernández Curtiella rechaza la idea de que el establecimiento de un Estado federal pueda colmar los anhelos independentistas: ‘Su fin es la independencia, no un federalismo de malabares imposibles para el encaje catalán; y su vía la exigencia y la imposición, no un diálogo simbólico y melifluo. Según Isabel Celaá, portavoz del Gobierno, el presidente Sánchez se reunirá con el presidente de la Generalidad con la Constitución en una mano y el diálogo en la otra. Parece que ninguna de sus dos manos le evitará la bofetada’

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