Thaïs d’Escufon, joven francesa que sufrió en 2022 una agresión sexual perpetrada por un inmigrante tunecino en su propio apartamento de París, ha concedido una entrevista al medio Bipartidismo Stream en la que ha relatado su experiencia y ha denunciado las consecuencias de señalar públicamente el origen de los agresores.
En la conversación, grabada en inglés, d’Escufon explica que fue seguida hasta su casa tras salir del gimnasio, que el atacante entró en su vivienda y que durante aproximadamente 25 minutos intentó violarla. La joven logró defenderse y el agresor huyó. La policía le comunicó que tenía más de 5.000 casos similares en curso y que, pese a la existencia de una cámara en la calle, nunca localizaron al tunecino.
La francesa ya había denunciado previamente, a través de organizaciones y movimientos como Génération Identitaire, los riesgos que supone la inmigración masiva procedente de países islámicos y africanos para la seguridad de las mujeres en ciudades como París, donde asegura que las agresiones sexuales se han normalizado.
El caso que la ha llevado a los tribunales se remonta a 2023, cuando fue invitada a un programa de televisión francés para comentar la violación de una menor llamada Claire a manos de un hombre africano. En ese espacio, d’Escufon afirmó que «los principales peligros para las mujeres en Francia son los hombres inmigrantes africanos negros y árabes». Esa declaración le ha costado una demanda por discurso de odio. La justicia francesa le pide hasta un año de cárcel y 45.000 euros de multa.
Durante la charla en Bipartidismo Stream, d’Escufon ha expresado su preocupación por el cambio demográfico en Francia, la inseguridad en zonas como los suburbios de París o La Défense —donde asegura que ya apenas se ven franceses nativos— y la sensación de que muchas ciudades «ya no parecen Francia». Ha criticado duramente a los medios mainstream por silenciar el origen inmigrante de los agresores, utilizar pseudónimos franceses y evitar informar sobre numerosos casos que sólo salen a la luz gracias a las redes sociales y a canales alternativos como X.
También ha lamentado la falta de apoyo político: «Ni siquiera figuras de derechas han hablado de mi caso porque soy demasiado radical al señalar a hombres árabes y africanos». Según sus palabras, Francia recibe alrededor de 500.000 entradas de inmigrantes al año y, si no se aplican medidas como la remigración de delincuentes, el cierre efectivo de fronteras y la retirada de ayudas sociales, el país «se convertirá en el tercer mundo».
D’Escufon se ha mostrado pesimista sobre el futuro: «El multiculturalismo no funciona en ningún país y Francia es uno de los peores ejemplos». No obstante, ha señalado que mientras los europeos sigan teniendo hijos y manteniendo sus familias «todavía hay esperanza» y «quedarán trozos de Francia».
La entrevista completa está disponible en el canal Bipartidismo Stream.