La mañana del 15 de julio, una agresión sexual sacudió el municipio alicantino de San Vicente del Raspeig. Una joven fue atacada mientras caminaba con su hermano por la calle Villafranqueza, en el centro de la localidad. Según ha desvelado El Debate, los hechos ocurrieron alrededor de las 6:30, cuando un hombre comenzó a seguirla, profiriendo comentarios obscenos antes de abalanzarse sobre ella, tocarla sin consentimiento y arrancarle la blusa.
La víctima acudió junto a su familiar a un centro médico, donde recibió atención y un parte de lesiones. Posteriormente, se dirigieron a la Guardia Civil para denunciar la agresión. La investigación, que se inició de inmediato, permitió identificar al sospechoso, un hombre de unos 30 años y nacionalidad argelina, en un descampado cercano a la calle Elche. Allí, vivía en una estructura improvisada bajo un árbol, en compañía de otra persona.
Durante el registro de la zona, los agentes hallaron objetos presuntamente robados, relacionados con un caso de robo con fuerza en las inmediaciones. El hombre fue detenido y trasladado a dependencias policiales, donde permaneció durante dos días. Posteriormente, pasó a disposición judicial. En su declaración ante el juez, afirmó no tener domicilio ni teléfono: «Vivo debajo de un árbol», aseguró.
Aunque no hubo penetración, los hechos se encuadran como delito de agresión sexual bajo la ley del «solo sí es sí», dada la naturaleza de los tocamientos no consentidos y la violencia física ejercida. El acusado, sin antecedentes penales previos, ya había sido objeto de vigilancia por parte de los cuerpos de seguridad ante sospechas de pequeños hurtos en la zona. Tras su declaración, fue puesto en libertad provisional.