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el jefe del hijo de Pons trabajó en la embajada rusa en Madrid

Los jefes de González Guitart en Gazprom tenían relación directa con el Kremlin

Esteban González Guitart. Elaboración propia.

Este lunes saltó la noticia: el hijo del diputado popular Esteban González Pons trabajó en la empresa rusa Gazprom como «representante en España». Según adelantó Okdiario, Esteban González Guitart, de tan sólo 25 años, estuvo en nómina de filial española la energética controlada por Putin.

Las citadas fuentes han destapado este martes otra novedad en el caso Gazprom: González Guitart tenía interlocución directa con dos altos directivos de la empresa y hombres de expresa confianza de Putin. Entre octubre de 2017 y diciembre de 2019, el hijo del diputado popular trabajó como apoderado de la empresa, mientras su padre ejercía de gurú europeo del PP desde el Parlamento Europeo en Bruselas.

A este posible conflicto de intereses del entonces eurodiputado se suma la última polémica: la relación de González Guitart, ahora consultor del lobby Acento, con los dos altos cargos del entramado ruso: Sergey Viktorovich Tumanov y Andrey Nikonov. Este último trabajó como agregado en la Embajada de Rusia en Madrid entre 1996 y el año 2000.

Fue precisamente ese año cuando Putin «metió mano» en Gazprom, desde entonces satélite del régimen ruso y plataforma de política internacional del Kremlin. Nikonov entonces abandonó la Embajada en Madrid para operar en la energética. Los últimos movimientos de Nikonov y Viktorovich, de hecho, han llevado a los medios de comunicación a plantearse una pregunta: ¿Por qué se fijó el Kremlin en González Guitart?

La respuesta, compleja, se entiende gracias a las últimas indagaciones. Entre las filiales europeas que Gazprom ha establecido en el continente, aparece entre ellos un apoderado algo desconocido: Kim Francis Tan. El empresario, con vínculos con la energética rusa, es también director del departamento corporativo del bufete Baker & McKenzie en la oficina de Ámsterdam. Precisamente en este despacho de abogados internacional, que prestó servicios para la filial española de Gazprom, trabajó el hijo de González Pons pocos meses después de terminar su licenciatura en Derecho.

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