«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Varios heridos tuvieron que ser hospitalizados

Los nueve detenidos por una riña tumultuaria en Palma en abril a raíz del robo de un móvil son de origen rumano, boliviano y marroquí

Vehículo de la Policía Nacional. Europa Press

En plena madrugada del miércoles 23 de abril, en las inmediaciones de la calle Aragón de Palma de Mallorca, se desató una violenta pelea entre dos grupos que acabó con varias personas heridas, una de ellas con cortes graves provocados por una botella de cristal rota utilizada como arma. Agentes de la Policía Nacional intervinieron rápidamente y, tras las primeras pesquisas, detuvieron a nueve personas —siete hombres y dos mujeres— como autores de un delito de riña tumultuaria.

Según fuentes de la Policía Nacional, la trifulca comenzó en el parque de Son Costa cuando un grupo acusó a otro de haberles sustraído un teléfono móvil. Los acusados se acercaron exigiendo revisar las maletas para comprobarlo, lo que derivó en una confrontación física. Uno de los agresores rompió una botella de cristal y agredió directamente a una víctima, causándole heridas de entidad que requirieron atención hospitalaria. El otro grupo también resultó con heridos; uno necesitó puntos de sutura y otro presentaba una fuerte contusión en la nariz y una herida sangrante en el codo.

Asimismo, fuentes de la Policía Nacional señalan que el origen de los detenidos que iniciaron la riña son de nacionalidad rumana, boliviana y marroquí. Siete hombres y dos mujeres, todos ellos detenidos como autores del delito de riña tumultuaria.

La Policía Nacional tuvo que desplegar varias patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano tras recibir alertas de un varón que sangraba abundantemente en vía pública. Al llegar, encontraron a la víctima con lesiones graves y, antes de su traslado al hospital, recogieron los testimonios de sus acompañantes. Poco después localizaron al segundo grupo, donde también había heridos. Las versiones de ambos bandos coincidían en el origen del conflicto —la supuesta sustracción de un móvil—, pero la escalada de violencia fue inmediata y desproporcionada, con el uso de un arma improvisada que podría haber causado consecuencias mucho más graves.

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