Marruecos continúa ganando terreno a pasos acelerados en el mercado agrícola español. Las compras de frutas y hortalizas frescas procedentes del país norteafricano alcanzaron los 890 millones de euros entre enero y mayo de 2026, un 6,7% más que durante el mismo periodo del año anterior, según recoge The Objective.
El crecimiento se produce pese a que el volumen importado descendió un 6,1%, hasta las 303.068 toneladas, según los datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria procesados por Fepex.
Rabat se consolida así como el principal proveedor extracomunitario de frutas y hortalizas frescas de España por valor, mientras las organizaciones agrarias españolas advierten de que la crisis migratoria abierta en Ceuta no puede desembocar en nuevas contrapartidas económicas para Marruecos.
El temor del sector es claro: que la cooperación de Rabat en materia migratoria termine pagándose mediante más contingentes, preferencias arancelarias o facilidades para introducir productos agrícolas marroquíes en el mercado europeo.
De 778 a más de 1.000 millones en apenas tres años
El avance de Marruecos no responde únicamente a una coyuntura puntual. Según datos de Mercasa, las importaciones españolas de frutas y hortalizas procedentes del reino alauí pasaron de 778 millones de euros en 2021 a 1.042 millones en 2024. Esto supone un aumento del 34% en sólo tres años.
Marruecos ha conseguido así consolidarse como uno de los grandes suministradores agrícolas del mercado nacional, particularmente en productos que compiten directamente con las explotaciones españolas. El tomate constituye uno de los ejemplos más significativos.
El tomate marroquí dispara sus ventas casi un 70%
Las compras españolas de tomate procedente de Marruecos pasaron de 83,2 millones de euros en 2021 a 141,5 millones en 2025.
El crecimiento se aproxima al 70% en apenas cuatro años. En volumen, el incremento fue mucho menor: de aproximadamente 80.800 toneladas a 87.600. La diferencia muestra el fuerte aumento del valor de las importaciones marroquíes. El Ministerio de Agricultura sitúa además a Marruecos como el principal proveedor de tomate importado por toda la Unión Europea.
El crecimiento se extiende a otros productos. El boletín del Ministerio correspondiente a junio de 2026 refleja, por ejemplo, un aumento del 9,2% de las importaciones de frambuesa marroquí respecto a la media de las cinco campañas anteriores.
El campo denuncia una competencia desigual
Las organizaciones agrarias llevan años reclamando que Bruselas aplique el denominado principio de reciprocidad.
Los productores españoles están sometidos a exigencias europeas en materia medioambiental, laboral, fitosanitaria y de trazabilidad que, según denuncia el sector, no siempre tienen un equivalente para los productos procedentes de terceros países. La consecuencia puede ser una importante diferencia en los costes de producción.
Los agricultores españoles advierten así de una situación que consideran difícilmente sostenible: competir dentro del mismo mercado con productos cultivados bajo reglas distintas.
La cuestión adquiere ahora una dimensión política adicional después de la entrada masiva de inmigrantes registrada en Ceuta el pasado 30 de julio.
«Ni una concesión más a Marruecos»
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha pedido expresamente al Gobierno y a la Comisión Europea que la respuesta diplomática a la crisis de Ceuta no termine ofreciendo nuevas ventajas comerciales a Rabat.
La organización reclama que la cooperación migratoria con Marruecos no se convierta en una moneda de cambio que termine fortaleciendo todavía más la capacidad agroexportadora marroquí a costa del campo español.
El sector exige que no se amplíen contingentes, preferencias arancelarias ni facilidades de acceso al mercado comunitario para productos sensibles sin estudiar antes sus efectos sobre agricultores y ganaderos europeos. La preocupación nace de una relación en la que la inmigración, la política exterior y los intereses agrícolas llevan años entrelazándose.
Un acuerdo con Marruecos cuyo contenido completo sigue oculto
Las organizaciones agrarias ponen también el foco sobre el Memorándum de Entendimiento en materia agrícola y agroalimentaria firmado entre España y Marruecos en diciembre de 2025.
Unión de Uniones denuncia que el Ministerio de Agricultura se ha negado a entregar el contenido íntegro del acuerdo, alegando la necesidad de proteger los intereses de las relaciones exteriores y determinados intereses comerciales y económicos de España.
La falta de transparencia ha incrementado las sospechas del sector ante cualquier posible ampliación de la cooperación económica con Rabat. Los agricultores quieren saber qué compromisos ha asumido España y qué nuevas oportunidades puede obtener Marruecos para colocar sus productos en nuestro mercado.