Más de 200 menores extranjeros no acompañados (menas) se han concentrado este jueves a las puertas de la Jefatura Superior de Policía de Ceuta para completar el trámite de identificación necesario antes de ser derivados a los centros de acogida de la ciudad autónoma.
La escena refleja la enorme presión migratoria que soporta Ceuta tras la invasión masiva registrada durante los últimos días. Desde las 07.00 horas, niños y adolescentes han continuado llegando a las dependencias policiales, donde el dispositivo se encuentra, según fuentes policiales, «totalmente colapsado» por el volumen de personas pendientes de ser filiadas.
La situación ya había alcanzado niveles extraordinarios durante la jornada anterior, cuando los agentes llegaron a tramitar alrededor de 200 expedientes en un sólo día. En las jornadas precedentes, la Policía Nacional venía realizando algo más de un centenar de identificaciones diarias.
La filiación constituye el primer requisito para que los menores pasen formalmente bajo tutela de la Ciudad Autónoma. Una vez identificados, son trasladados a alguno de los recursos de acogida habilitados y posteriormente vuelven a ser citados para completar otras diligencias, entre ellas la toma de huellas y las pruebas necesarias para su identificación.
«Primero hay que cogerles los datos e ingresarlos en algún centro; después ya se les cita para hacerles las pruebas y tomarles las huellas», han explicado fuentes policiales.
Dos filas desbordan los alrededores de la comisaría
La Policía ha tenido que organizar la espera mediante dos largas filas separadas por vallas. Una, situada frente a la fachada principal de la Jefatura Superior, está destinada a niñas y adolescentes. La otra, reservada para los varones y considerablemente más numerosa, se extiende por la calle Padilla ante la cantidad de menores esperando para ser registrados.
Los agentes tienen que compatibilizar la identificación de quienes siguen llegando con la tramitación administrativa de los menores que ya han sido trasladados a los diferentes recursos de acogida abiertos tras la última crisis migratoria. La identificación corresponde exclusivamente a la Policía Nacional. Tras completarse ese proceso, la responsabilidad de tutela y alojamiento pasa a la Ciudad Autónoma.
Ceuta ya atiende a cerca de 1.400 menores extranjeros
La presión sobre la ciudad no se limita a las dependencias policiales. Según los últimos datos facilitados por la Administración autonómica, Ceuta atiende actualmente a alrededor de 1.400 menores extranjeros no acompañados, repartidos entre instalaciones gestionadas por la Fundación SAMU y diferentes dispositivos extraordinarios abiertos para hacer frente a la emergencia.
La Ciudad Autónoma se ha visto obligada a ampliar en 664 plazas su capacidad de acogida, tanto mediante la adaptación de instalaciones ya existentes como con la apertura de nuevos centros.
A esos recursos se suman dos colegios cedidos temporalmente por el Gobierno, reconvertidos en instalaciones de acogida para absorber la llegada masiva de menores.
El colegio Reina Sofía alberga ya a unas 110 niñas y adolescentes, mientras que el segundo centro educativo habilitado está reservado para varones.