La Universidad Politécnica de Valencia (UPV) ha habilitado nuevos baños mixtos e inclusivos dentro del proyecto «To pee in peace», una iniciativa dirigida a personas trans, personas con movilidad reducida y cualquier miembro de la comunidad universitaria que prefiera utilizar aseos sin separación por sexo. La medida, aplicada en una biblioteca del campus y en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, refleja hasta qué punto la ideología de género ha penetrado en la vida ordinaria de la universidad pública.
La polémica ha aumentado tras la difusión de un vídeo en redes sociales en el que una persona trans entra cantando en la biblioteca durante la presentación de estos baños. La escena ha provocado críticas y burlas por el contraste entre el tono ceremonial del acto y el carácter ordinario de la actuación, que no consiste en una reforma estructural de los aseos, sino en una adaptación visual y de señalización.
Así han inaugurado unos baños trans en la biblioteca de la UPV mientras los estudiantes estaban de exámenes estudiando. pic.twitter.com/NLWcM9Tk6K
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) June 23, 2026
Los primeros baños habilitados se encuentran en la planta baja del edificio 2C de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura y en la biblioteca de la Facultad de Administración y Dirección de Empresas. La UPV sostiene que la medida busca reducir situaciones de incomodidad, discriminación o inseguridad que algunas personas podrían experimentar en baños separados por sexo.
La actuación se ha desarrollado sin modificaciones estructurales en los edificios. La intervención se ha centrado en cambiar la señalización e incorporar elementos visuales para identificar estos espacios como baños de uso inclusivo. Es decir, la universidad ha reconvertido aseos ya existentes en baños mixtos mediante una operación simbólica, presentada después como avance en materia de inclusión.
El proyecto ha sido desarrollado por la estudiante de Bellas Artes de la UPV Ara de Roo y cuenta con financiación del programa ENHANCE Diversity Seed Fund, destinado a respaldar iniciativas universitarias relacionadas con la diversidad, la inclusión y la igualdad. Bajo ese marco, unos baños de uso común han quedado integrados en una agenda institucional que promueve la eliminación de la separación por sexo en espacios del campus.
La controversia no se limita al vídeo viral, aunque esas imágenes han concentrado buena parte de las críticas. El fondo del caso es la decisión de una universidad pública de convertir unos aseos en una actuación política de inclusión, financiación europea de diversidad y una presentación pública que ha terminado por reforzar la percepción de esperpento.
La UPV defiende estos baños como una medida para construir espacios más accesibles e inclusivos. Sin embargo, el episodio muestra hasta qué punto la ideología de género ha penetrado en la vida cotidiana de la universidad pública, hasta convertir una cuestión básica como el uso de los aseos en un símbolo de transformación cultural dentro del campus.