Un multitudinario motín en el Centro de Educación e Internamiento de Juslibol (Zaragoza) se ha saldado con once detenidos —entre ellos varios menores— y un balance de al menos 19 heridos, incluidos jóvenes internos, vigilantes y agentes de la Policía Nacional. El episodio obligó a desplegar un amplio dispositivo policial y sanitario para recuperar el control de las instalaciones, dependientes del Gobierno de Aragón.
La situación comenzó a tensarse poco después del mediodía, cuando una pelea entre varios internos derivó en un enfrentamiento generalizado. Según fuentes policiales, durante el altercado algunos inmigrantes habrían arrebatado las llaves de un módulo a un vigilante, lo que desencadenó un forcejeo de gran intensidad. Los trabajadores intentaron separar a los implicados desde el primer momento, pero la violencia aumentó y varios empleados resultaron agredidos.
Ante la magnitud del conflicto, la Policía Nacional recibió el aviso en torno a las 12.30 horas y movilizó unidades antidisturbios. Hasta el centro acudieron cinco furgones de las Unidades de Intervención Policial, varias patrullas de Seguridad Ciudadana y tres ambulancias. La intervención policial se produjo alrededor de las 13.30 horas y permitió contener el motín una hora más tarde, tras separar a los grupos enfrentados y evacuar a los heridos.
El balance final dejó ocho agentes lesionados, tres vigilantes con distintas contusiones y varios jóvenes atendidos por personal sanitario. También dos educadores necesitaron asistencia médica. A medida que las ambulancias abandonaban el recinto, familiares de los internos comenzaron a concentrarse en las inmediaciones, denunciando la falta de información sobre el estado de sus hijos, ya que el incidente coincidió con el horario habitual de llamadas telefónicas.
Desde el Ejecutivo confirmaron que el suceso estaría relacionado con la presencia de bandas latinas dentro del centro y señalaron que se actuó siguiendo los protocolos establecidos. Según trabajadores de las instalaciones, en los últimos meses se han registrado enfrentamientos entre jóvenes vinculados a los grupos Black Panther y DDP, con episodios previos que incluso dejaron a educadores de baja tras ser agredidos.
El centro de Juslibol no es un recurso de acogida, sino una instalación destinada a menores que cumplen medidas judiciales impuestas por sentencia. Allí ingresan jóvenes distribuidos en distintos módulos —acogida, terapéutico, semiabierto y cerrado— aunque comparten actividades educativas y de ocio en determinados momentos del día, como ocurrió cuando se originó la pelea que acabó derivando en el motín.
Entre los participantes había también internos mayores de edad que continúan en el sistema por mandato de la Ley Orgánica 5/2000, que permite que quienes fueron condenados siendo menores cumplan sus medidas en este tipo de centros aun después de alcanzar los 18 años. Las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer el origen exacto del enfrentamiento y depurar responsabilidades.