Un trabajador rumano que estaba realizando labores de retirada y cambio de plásticos de invernadero murió el pasado martes en Castell de Ferro, localidad perteneciente a Gualchos (Granada).
Fuentes de la investigación han señalado a LA GACETA que estaba contratado de forma ilegal junto a más compañeros de su misma nacionalidad. Estaban trabajando a pleno sol, bajo unas temperaturas muy elevadas. El trabajador, de unos 30 años, se empezó a encontrar mal, con dolor torácico. Desde el invernadero le mandaron al centro médico, a escasos 300 metros de donde trabajaba. Acudió sin decir que estaba trabajando para un tercero y se desplomó.
Efectivos sanitarios le atendieron, pero no pudieron hacer nada para salvar su vida. La Guardia Civil ha abierto una investigación para elevar al Ministerio de Trabajo las diligencias necesarias para averiguar las posibles vulneraciones de derechos laborales.
Cabe señalar que —según estas mismas fuentes— el empresario que explota ese invernadero es Miguel Pérez Castillo, concejal socialista responsable del área de Agricultura en el Ayuntamiento de Gualchos. Fue el número 5 en la lista electoral de Antonia María Antequera Rodríguez, actual alcaldesa del PSOE por mayoría absoluta.
Según ha podido saber LA GACETA, el sindicato Solidaridad usará todas las herramientas legales a su alcance «para el esclarecimiento del suceso y para que se haga justicia». «Si se confirma este político socialista es dueño de este invernadero y contrata mano de obra ilegal, iremos hasta el final», ha manifestado el secretario general del sindicato, Jordi de la Fuente.
«Los que dan lecciones sobre derechos humanos, inmigración masiva y xenofobia son los primeros en tratar a los extranjeros como carnaza y mano de obra esclava. La culpa es de quienes van de santos y luego no tienen escrúpulos en explotar ilegalmente a los trabajadores», ha concluido.