La vivienda de un hombre de 90 años ha sido okupada ilegalmente en apenas tres semanas, en un caso que ha despertado la indignación pública y reavivado el debate sobre la okupación en España. Según ha relatado su hija, Gema, los intrusos no solo cambiaron la cerradura, sino que fingieron una mudanza grabándose en vídeo para dar apariencia de legalidad.
La familia descubrió la situación cuando el nieto del anciano se acercó a la vivienda, aprovechando que debía renovar el pasaporte. Al llegar, se encontró con que los okupas habían vaciado la casa de recuerdos personales, retirado cuadros e incluso utilizaban la ropa del anciano. «Todos los recuerdos de mi madre fallecida los habían sacado. No sé cómo pueden hacer esto a personas mayores, que pagamos nuestras casas y no podemos ni irnos de vacaciones», ha lamentado Gema.
Tras tres días de gestiones y presión, la familia ha logrado recuperar la vivienda y los objetos personales. «Por suerte los han sacado. Pensaba que no lo conseguiríamos, pero hemos tenido suerte. Hay mucha gente que no la tiene, y eso no se puede permitir», ha denunciado Gema.