En apenas una semana el País Vasco ha registrado una oleada de detenciones de inmigrantes ilegales implicados en delitos graves. Ocho hombres han sido arrestados por agresiones sexuales, robos con violencia, incendios provocados, tráfico de drogas y amenazas con arma blanca, en un contexto que los agentes consultados vinculan directamente con la actual presión migratoria.
El pasado jueves, agentes de la Ertzaintza detuvieron en Donostia a un hombre de 26 años de origen magrebí como presunto autor de un delito de agresión sexual. Los hechos ocurrieron a primera hora de la mañana en el interior de una tienda de campaña en el barrio de Egia. La víctima, una mujer de 29 años de origen europeo, fue trasladada al Hospital Donostia tras activarse el protocolo para delitos contra la libertad sexual. El detenido cuenta con antecedentes policiales recientes y fue puesto a disposición judicial.
En Lasarte-Oria, también el jueves, la Ertzaintza en colaboración con la Policía Local detuvo a un hombre de 29 años de origen magrebí por provocar un incendio en un inmueble abandonado. Una persona de 34 años, también de origen magrebí, resultó con quemaduras leves y tuvo que ser atendida. El fuego se originó poco antes de las diez de la noche y fue sofocado por los bomberos. El arrestado, con antecedentes por delitos contra la propiedad, fue trasladado a dependencias judiciales.
El viernes, en Tolosa, agentes de la Ertzaintza detuvieron a un hombre de 23 años de origen magrebí por un delito de robo con fuerza en dos vehículos estacionados en la calle Oria. El detenido utilizó una palanca para forzar las puertas y sustraer objetos de valor. El arrestado cuenta con antecedentes policiales por hechos contra la propiedad y fue puesto a disposición judicial.
En Irun, la Ertzaintza detuvo a dos hombres de 31 y 35 años, ambos de origen magrebí y con antecedentes por delitos contra la propiedad, por un robo con violencia y lesiones a una mujer de 47 años de origen subsahariano. Los hechos tuvieron lugar hacia la medianoche en la calle Juan Arana. La víctima fue abordada por varios individuos, golpeada y despojada de sus pertenencias. Ambos detenidos fueron arrestados tras una investigación que incluyó el hallazgo de un teléfono móvil robado.
En Bilbao, la Ertzaintza detuvo el lunes a un hombre de 40 años de origen magrebí por los delitos de hurto y robo en vivienda en el Casco Viejo. El sospechoso, que cuenta con numerosos antecedentes por hechos contra la propiedad y hurtos en establecimientos hosteleros, fue identificado tras la denuncia de una mujer de 61 años española a la que sustrajeron joyas y dinero en su domicilio. El arrestado fue presentado ante el juzgado.
El martes, en Portugalete, agentes de la Ertzaintza detuvieron a un hombre de 37 años de origen magrebí por un delito de tráfico de drogas. La patrulla localizó en su vehículo y en un local de hostelería del barrio de San Roque cocaína, hachís y material para la manipulación y distribución de estupefacientes. El detenido, con antecedentes por consumo y tráfico, fue puesto a disposición judicial.
También el martes, en Barakaldo, agentes de la Ertzaintza detuvieron a un hombre de 62 años de origen hispanoamericano por amenazar y molestar a varias personas con un arma blanca en la vía pública. Tras una persecución a pie y una reyerta en la que se incautó un cuchillo de cocina de tamaño medio, el arrestado sufrió un desvanecimiento y fue trasladado al hospital. El hombre cuenta con antecedentes por delitos contra la propiedad y fue puesto a disposición judicial tras recibir atención médica.
Las fuentes de la Ertzaintza consultadas por LA GACETA destacan que todos los detenidos residen ilegalmente en España. Este patrón de criminalidad asociada a perfiles de inmigración ilegal se ha intensificado en las últimas semanas en el País Vasco, especialmente en zonas urbanas y costeras donde la presión migratoria es mayor. Los agentes advierten de que la combinación de entradas ilegales sin control efectivo y la ausencia de devoluciones inmediatas está generando un escenario de inseguridad que ya se percibe en varias localidades vascas.
Los ocho arrestos en menos de una semana reflejan una tendencia que las fuentes policiales vinculan directamente con la llegada masiva de inmigrantes ilegales en los últimos meses.