El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, propuso a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, incorporarse a las listas del PSOE por Madrid para las elecciones generales del 29 de noviembre. Sin embargo, la responsable del instituto armado rechazó el ofrecimiento por su condición de investigada en la causa de las llamadas ‘cloacas’ socialistas, según publica ABC.
La oferta se produjo mientras Sánchez ultimaba la candidatura madrileña, encabezada por él mismo. El presidente habría contado también con la intervención del líder del PSOE-M, Óscar López, y de su número dos, Pilar Sánchez Acera, para convencer a González. Los tres intentaron que aceptara el puesto, pero la directora de la Guardia Civil se mantuvo firme en su negativa.
Uno de los principales motivos de su decisión sería evitar que su salida de la institución se interpretara como un intento de conseguir el aforamiento parlamentario para protegerse judicialmente ante una posible evolución de la investigación. Aunque los estatutos socialistas no impiden que una persona investigada forme parte de las candidaturas, su incorporación habría obligado a González a abandonar la dirección del instituto armado en un momento especialmente delicado.
La causa investiga las presuntas presiones a mandos de la Guardia Civil para limitar la actuación de los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) en procedimientos relacionados con el entorno familiar del presidente del Gobierno. Según las declaraciones judiciales mencionadas por ABC, el general de la Policía Judicial y el coronel de la UCO, Alfonso López Malo y Rafael Yuste, denunciaron actuaciones que consideraron intimidatorias contra los investigadores.
En este contexto, la directora de la Guardia Civil y el director adjunto operativo (DAO), Manuel Llamas, también investigado, aparecen señalados en las denuncias sobre los supuestos expedientes internos abiertos a agentes.
El precedente de 2023
González ya abandonó la dirección de la Guardia Civil en 2023 para incorporarse a la candidatura socialista por Madrid, entonces en el número diez. Aquella decisión provocó críticas tanto dentro de la institución como en sectores del PSOE, al considerar que la utilización política de la cúpula del instituto armado podía perjudicar su imagen de independencia.
Ahora, González habría considerado que aquella dimisión fue un error y no estaría dispuesta a repetirlo. Además, su salida en las actuales circunstancias podría alimentar las sospechas de que buscaba protección judicial mediante un escaño.
La propuesta se enmarcaría en una estrategia más amplia para situar a dirigentes socialistas bajo la protección jurídica que acompaña a determinados cargos parlamentarios. En este sentido, Sánchez habría aceptado la petición de Óscar López para colocar al secretario de Estado Antonio Hernando como cabeza de lista del PSOE al Senado por Madrid.
Hernando podría verse implicado en la investigación de la trama de las ‘cloacas’ por su participación en reuniones celebradas en la sede socialista de Ferraz y por sus contactos con Santos Cerdán.