«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Se produjeron al menos 15 llamadas de advertencia

Red Eléctrica confiesa en audios difundidos que el apagón se debió a «problemas» con la energía renovable y la falta de centrales nucleares

La presidenta de Red Eléctrica de España, Beatriz Corredor. Europa Press

Dos días antes del gran apagón, una compañía eléctrica ya había alertado a Red Eléctrica de España de que la red estaba registrando inestabilidad en los niveles de tensión. «Estamos teniendo muchas oscilaciones», trasladaron al operador del sistema el 26 de abril. La respuesta desde el centro de control fue clara: el problema estaba vinculado a la energía fotovoltaica.

Estas conversaciones adelantadas por El Mundo forman parte de un conjunto de 17 audios que han sido incorporados a la comisión del Senado que investiga el colapso eléctrico del pasado 28 de abril, que dejó sin suministro a España y Portugal. Los registros evidencian que las anomalías no surgieron de forma repentina, sino que se venían detectando desde días antes por parte de empresas del sector.

De hecho, el 16 de abril ya se había producido otro aviso similar. En esa ocasión, una energética comunicó que los picos de tensión estaban obligando a intervenir en varias subestaciones. Desde Red Eléctrica se apuntó entonces a un sistema con escasa presencia de generación nuclear como uno de los factores detrás de estas alteraciones, subrayando que no se trataba de un episodio aislado.

El propio día del apagón, la situación se agravó desde primera hora de la mañana. Según los audios, se produjeron al menos 15 llamadas de advertencia antes del colapso total. A las 11.04 horas, una empresa notificó fuertes oscilaciones en una línea de alta tensión en Olmedilla. La respuesta del operador volvió a señalar la entrada de energía solar como causa principal, admitiendo que estaban intentando contener el problema sin éxito.

Minutos después, otra compañía volvió a contactar tras registrar varios episodios similares en apenas una hora. Desde Red Eléctrica se insistió en que el origen estaba en los ajustes de la generación solar y reconocieron que las medidas adoptadas, como la introducción de reactancias, no estaban logrando estabilizar el sistema. Incluso llegaron a advertir de que la situación podría prolongarse más allá de ese día.

A las 11.51 horas, cuando faltaban menos de 30 minutos para el apagón general, una nueva llamada alertó de nuevos picos de tensión. Los técnicos del operador admitieron entonces que se trataba de «vaivenes importantes» y reiteraron que estaban relacionados con la entrada masiva de energía fotovoltaica. Además, se produjo una advertencia clave: si continuaban esas fluctuaciones, algunas plantas podían desconectarse automáticamente.

Ese escenario acabó materializándose. Las desconexiones en cadena de instalaciones de generación provocaron un descontrol total en la red eléctrica, haciendo imposible que el operador recuperara la estabilidad del sistema. Los propios técnicos reconocieron en esas conversaciones que no estaban siendo capaces de regular la situación a tiempo.

Según el informe oficial, no fue hasta pasadas las 12.18 horas cuando Red Eléctrica trató de activar centrales de ciclo combinado de gas para compensar el desequilibrio. Sin embargo, la respuesta más rápida, desde la planta de Palos de la Frontera, requería alrededor de una hora y media, un margen que resultó insuficiente. Antes de que pudiera incorporarse al sistema, se produjo el apagón total.

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