«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
CELEBRA UNA CONVENCIÓN INTERNACIONAL DEL SOCIALISMO EN BARCELONA

Sánchez recurre a Lula y Petro para intentar tapar la debilidad del PSOE a las puertas de las elecciones en Andalucía

El presidente de Uruguay, Yamandu Orsi, el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, el expresidente de Chile Gabriel Boric, Pedro Sánchez, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ejercerá de anfitrión los próximos 17 y 18 de abril en Barcelona de una convención internacional del socialismo que reunirá a varios dirigentes iberoamericanos y europeos, en plena antesala de las elecciones andaluzas del 17 de mayo. El encuentro, denominado Global Progressive Mobilisation (GPM), se presenta desde el PSOE como una plataforma para reivindicar las políticas «progresistas» frente al avance de la derecha, en un momento de presión electoral para los socialistas.

La cita contará con la presencia de los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Colombia, Gustavo Petro; Uruguay, Yamandú Orsi; y Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, además del presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el líder del Partido de los Socialistas Europeos, Stefan Löfven.

Desde el Gobierno y la dirección del PSOE presentan el foro como una demostración del «liderazgo internacional» de Sánchez y como una respuesta ideológica global ante el crecimiento de fuerzas que califican como de “extrema derecha”¡». En esa línea, la portavoz adjunta socialista, la dirigente del PSOE Enma López, defendió que el presidente español actúa como «referente mundial» por su posición política y su rechazo a los conflictos armados.

El evento llega en un contexto marcado por las encuestas que apuntan a un avance de Santiago Abascal en varias provincias andaluzas, con la posibilidad de que VOX supere al PSOE en determinados territorios. En Ferraz han restado importancia a estos sondeos y sostienen que buscan “desmovilizar” al electorado socialista.

Sin embargo, la coincidencia temporal entre la cumbre internacional y la campaña andaluza refuerza la lectura política del encuentro como un intento de movilización y de proyección de imagen. Sánchez pretende volver a reivindicar su papel como «dique de contención» frente a VOX, apoyándose en un escenario internacional favorable y en la presencia de líderes afines.

En clave interna, la cita se produce tras la salida del Gobierno de la vicepresidenta María Jesús Montero, que se centrará en su candidatura en Andalucía, una comunidad que fue durante décadas bastión socialista y donde el PSOE se juega buena parte de su posición territorial.

La Global Progressive Mobilisation surge a iniciativa de Sánchez, en su condición de presidente de la Internacional Socialista, junto a Löfven, y comenzó a gestarse en el congreso del Partido de los Socialistas Europeos celebrado en Ámsterdam en octubre. La iniciativa cuenta también con el respaldo de la Alianza Progresista y reunirá a representantes políticos, sindicatos, fundaciones y ONG de distintos países.

Además de los líderes internacionales, participarán varios miembros del Gobierno español, como el ministro de Economía, el ministro José Manuel Albares, la ministra Elma Saiz o el ministro Óscar López, así como la vicepresidenta europea Teresa Ribera y el presidente de la Generalidad, Salvador Illa.

El Ejecutivo pretende utilizar este despliegue para reforzar el relato de un bloque socialista coordinado a escala internacional. Sin embargo, la cita se produce en un contexto de creciente desgaste interno y de incertidumbre electoral, lo que convierte el encuentro en una operación de imagen con impacto directo en la política nacional.

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