El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha atendido a los medios de comunicación en Lerma (Burgos) con motivo de la campaña de las elecciones de Castilla y León del próximo 15 de marzo, donde ha asegurado que en cada pueblo y ciudad que visita se encuentra con «los mismos problemas y los mismos enfados». «La traición al campo del Partido Popular y del Partido Socialista, jóvenes españoles formados que tienen que abandonar su propia patria, la sanidad colapsada, problemas de seguridad, salarios bajos que no permiten acceder a la vivienda e impuestos cada vez más altos», ha enumerado.
Abascal ha denunciado que, por señalar esos «problemas reales», precisamente, VOX sufre una «guerra sucia». «Nos llaman populistas y extremistas por hablar de los problemas que tiene la gente que ellos no pueden abordar porque son los causantes de todos estos problemas», ha afirmado, subrayando que su formación seguirá «hablando» y «escuchando» en los pueblos y ciudades de Castilla y León frente a quienes solo ofrecen «palabrería y vocabulario político que no entienden los ciudadanos».
En relación con la criminalidad, ha asegurado que no confía «ni en los datos económicos ni en los datos de criminalidad» del Ejecutivo y ha advertido de que «quien gobierna está dispuesto a manipular cualquier tipo de dato». «Confío en lo que veo en la calle y lo que veo es una gran indignación porque la inseguridad ha crecido en España», ha señalado.
Así, ha cargado además contra Alfonso Fernández Mañueco por presentar como referencia a Mariano Rajoy. «El señor Rajoy tiró a la basura una mayoría absoluta y nos dejó en herencia una mafia criminal que es la que todavía hoy gobierna en España», ha afirmado, asegurando que el presidente autonómico ofrece «continuismo» y que ese es el modelo que está poniendo sobre la mesa. Frente a ello, ha defendido que VOX representa «la alternativa a la mafia de unos y a la estafa de otros» y ha mostrado su confianza en que Carlos Pollán obtenga «un gran respaldo» en las urnas.