El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha denunciado este sábado desde Vélez-Málaga el apagón que sufrió España hace un año. «Hace prácticamente un año que toda España se apagó y se quedó a oscuras por primera vez en su historia (…) no hemos escuchado ninguna explicación y no ha habido ningún tipo de dimisión», ha criticado.
A este respecto, Abascal ha cargado contra el fanatismo climático. «El fanatismo climático, que arruina nuestra población y que mata, como mató en la DANA y como mató también en el apagón, es un acto de corrupción», ha afirmado. Asimismo, ha insistido en que «la corrupción mata» y ha recordado el accidente de Adamuz como muestra de las consecuencias de la gestión del Gobierno.
A renglón seguido, el líder de VOX ha denunciado los intentos de silenciar a su formación y ha asegurado que «a todos aquellos que denunciamos los crímenes, las mentiras, las traiciones y las corrupciones de este Gobierno se nos intenta silenciar por muchas vías», incluso «con una violencia premeditada y orquestada». En concreto, ha señalado los incidentes ocurridos en actos públicos recientes y ha acusado al Ministerio del Interior de permitir «actos de acoso» en los que, según ha afirmado, «se está protegiendo a aquellos que vienen a insultarnos, a lanzar objetos y amedrentarnos».
A este respecto, Abascal ha criticado el silencio de Juanma Moreno Bonilla, ante estos hechos. «No ha dicho ni una sola palabra de los actos de hostigamiento contra todos aquellos andaluces que nos quieren escuchar», ha señalado, para preguntarse «¿por qué el señor Juanma Moreno todavía no ha dicho ni una palabra de condena?». «Porque quiere continuar con su plan de arrancar olivos para poner placas solares», mantener «impuestos altos para un gran gasto político» y no oponerse a «las regularizaciones masivas (…)», ha respondido.
Preguntado por los medios sobre la implantación de la prioridad nacional, Abascal se ha mostrado convencido de que «no sólo se va a poder implantar, sino que se va a implantar (…) más pronto que tarde», al defender que se trata de «un concepto basado en el sentido común» y «de justicia». Además, ha denunciado que «los españoles más humildes están siendo discriminados de manera total en el acceso a las ayudas sociales y a la vivienda pública».