Koldo García Izaguirre, asesor de José Luis Ábalos, fue testigo directo de una reunión clave entre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el entonces ministro de Transportes, Ábalos, para asegurar el rescate millonario a Plus Ultra, la aerolínea de capital venezolano. Así lo confirman a The Objective fuentes presentes en aquel encuentro, celebrado en el despacho ministerial del Paseo de la Castellana.
El objetivo de la reunión era obtener para Plus Ultra la calificación de “empresa estratégica”, condición indispensable para acceder al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (Fasee), gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Esa calificación, que sorprendió por el escaso peso de la aerolínea en el mercado, abrió la puerta a 53 millones de euros en fondos públicos, en plena crisis económica por la pandemia.
Zapatero llegó al ministerio para entrevistarse con Ábalos en privado y, tras unos minutos en el despacho, ambos se retiraron a una sala contigua para tratar el asunto con mayor discreción. En ese encuentro, el expresidente desempeñó un papel mediador y su presión resultó fundamental para que Plus Ultra recibiera el estatus que necesitaba.
“Zapatero exigió que le diesen el rescate a Plus Ultra en ese encuentro”, asegura una fuente con conocimiento directo de las negociaciones. La presión se ejerció sobre Pedro Saura, secretario de Estado de Transportes, cuyo informe favorable resultaba imprescindible para que la SEPI aprobara la ayuda. Según las mismas fuentes, Zapatero y Ábalos actuaron en estrecha coordinación para garantizar el respaldo del secretario de Estado, muy ligado al zapaterismo por su etapa con José Blanco.
Koldo, testigo de la llegada y las conversaciones entre ambos dirigentes socialistas, no ocultó su asombro por la operación. En privado comentó a uno de los presentes en la sala: “Estos se van a forrar con Plus Ultra”, en referencia al rescate público para una compañía con mínima presencia en el sector.
La decisión que sorprendió a la SEPI
El rescate a Plus Ultra provocó desconcierto incluso dentro de la propia SEPI. La aerolínea apenas representaba el 0,03% de los vuelos en España, ocupaba el puesto 166 en el ranking de compañías activas y contaba con sólo cuatro aviones alquilados —uno en funcionamiento en el momento de la solicitud—, además de arrastrar pérdidas previas a la pandemia.
El fondo Fasee estaba concebido para empresas cuya desaparición comprometiera sectores estratégicos de la economía. Sin embargo, otras compañías con más peso, como la editorial SM, con 685 empleados, vieron rechazada su solicitud por no cumplir los requisitos.
El informe de la Dirección General de Aviación Civil, dependiente de Saura, fue decisivo para que la SEPI aceptara la petición de Plus Ultra, pero su contenido generó perplejidad entre los propios técnicos del organismo público.
El encuentro entre Zapatero y Ábalos tuvo lugar unas semanas antes de que el Consejo de Ministros aprobara el primer rescate del Fasee, en noviembre de 2020, cuando se adjudicaron 475 millones a Air Europa. Plus Ultra había iniciado los trámites el 1 de septiembre de ese año, según confirmó la propia compañía en una comunicación interna tras las revelaciones de The Objective.
La jueza Esperanza Collazos, titular del Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid, abrió en 2021 una investigación por presunta malversación y prevaricación tras detectar irregularidades en la concesión de la ayuda. La causa acabó archivándose por un error procesal en la prórroga de la instrucción.