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las nuevas pruebas de la guardia civil aumentan las sospechas sobre las relaciones con el kremlin

Tsunami Democràtic cedió un piso a tres informáticos bielorrusos que trabajaron en una criptomoneda separatista

Los tres informáticos bielorrusos que colaboraron con Tsunami Democràtic. LA GACETA.

La plataforma separatista Tsunami Democràtic, investigada por delitos de terrorismo, mantenía relaciones con hackers bielorrusos. Así lo ha confirmado un nuevo informe de la Guardia Civil, que pone en evidencia la relación de los separatistas con tres informáticos extranjeros alojados en un piso franco de Sant Antoni de Calonge, a 100 kilómetros de Barcelona.

Este último hallazgo del Instituto Armado, a raíz de intervenir nuevas conversaciones telefónicas, viene a confirmar las pruebas que relacionan el procés separatista con el Kremlin, y que ahora han ido a parar a Estrasburgo, donde el Parlamento Europeo debate sobre las injerencias rusas en España. Joaquín Aguirre, magistrado del Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona, sostiene que estos informáticos bielorrusos pretendían desestabilizar España.

Los tres hackers que actuaban como satélites en España del Kremlin son Murat Pogdoretskiy, Sergey Tkach y Nicolay Markovskiy, expertos en telecomunicaciones con permiso residencial en España. Las últimas investigaciones de la Guardia Civil apuntan a que los informáticos trabajaron durante años vinculados a la bielorrusa ISP Belin Fonet, y también a la empresa española Altanética SL, precisamente ubicada en Sant Antoni de Calonge.

El nexo entre el separatismo y los tres peones bielorrusos era Josep Campmajó. Empresario separatista detenido en octubre de 2020 por desvío de fondos públicos y uno de los cerebros tras la organización de manifestaciones violentas tras el 1-O, Campmajó se ocultó durante meses tras los alias analla y Ainvar the druid para reportar directamente a Xavier Vendrell, alias Índigo. El empresario, de hecho, desarrolló varias aplicaciones para ocultar las conversaciones entre los consejeros de ERC y sus socios bielorrusos.

En el teléfono de Campmajó la Guardia Civil ha localizado fotografías de los documentos de identidad de los tres bielorrusos, que se alojaron en un «piso oficina» tal y como señaló en uno de los mensajes el propio empresario. Una información que confirma el informe del Instituto: «Estas personas estarían desarrollando algún proyecto vinculado a sistemas informáticos y, a la vista de las imágenes intervenidas a Josep Campmajó, consideraban que sería muy difícil que se pudiese descubrir en qué estaban trabajando».

Los investigadores de la Guardia Civil ahora sospechan que los tres informáticos podrían haber estado trabajando en el desarrollo de una criptomoneda separatista como modelo alternativo de financiación del procés. Un encargo que habría recibido directamente Campmajó en uno de sus encuentros con Puigdemont en Bélgica, y en el que también participó, según las conversaciones intervenidas, el publicista Jaume Cabaní.

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