El Ayuntamiento de Santa Maria del Camí, gobernado por la formación separatista Més per Mallorca, canceló a última hora la retransmisión en una pantalla gigante del partido de cuartos de final del Mundial de Fútbol entre España y Bélgica tras las presiones de varias peñas y colectivos locales.
La decisión del consistorio, encabezado por el alcalde Nicolau Canyelles, dejó a numerosos vecinos sin la posibilidad de seguir el encuentro de la Selección Española en la Plaza Nueva, principal espacio público del municipio mallorquín, coincidiendo con la celebración de las fiestas patronales.
Inicialmente, el Ayuntamiento había atendido las peticiones recibidas para retransmitir el partido y llegó a plantear una modificación de la programación festiva. La coincidencia del encuentro con los actos previstos había llevado al consistorio a estudiar un cambio de horarios para permitir a los vecinos compaginar el fútbol con las celebraciones locales.
El plan pasaba por aprovechar la pantalla instalada para las actuaciones de playback de las peñas y prolongar el tradicional «sopar a la fresca» para encajar la retransmisión del encuentro de cuartos de final.
Sin embargo, varias agrupaciones locales iniciaron una campaña contra la emisión del partido de España y distribuyeron un manifiesto para exigir al Ayuntamiento que mantuviera intacta la programación de las fiestas.
La presión terminó surtiendo efecto. El consistorio gobernado por Més per Mallorca dio marcha atrás este viernes y anunció a través de sus redes sociales que finalmente no instalaría la pantalla gigante para seguir a la Selección.
«La coincidencia del partido del Mundial con la cena a la fresca generó numerosas peticiones para retransmitirlo en la Plaza Nueva. Inicialmente, el Ayuntamiento valoró esta posibilidad, aprovechando la pantalla instalada para los playback de las collas», explicó el consistorio.
El Ayuntamiento justificó posteriormente su cambio de posición por la oposición de las agrupaciones locales. «A pesar de eso, ante las opiniones contrarias expresadas por la mayoría de las collas y las quejas recibidas por parte de otros vecinos, se ha decidido mantener la programación prevista de las fiestas», señaló.
«No se retransmitirá el partido en la Plaza Nueva y los actos se desarrollarán según el horario original del programa», concluyó el comunicado municipal.
La decisión supone una nueva polémica política en torno a la exhibición pública de los partidos de la Selección Española en Baleares. Mientras numerosos vecinos habían reclamado poder seguir el encuentro durante las fiestas, el Ayuntamiento separatista terminó priorizando las protestas de las collas y colectivos contrarios a la retransmisión.
Así, pese a haber anunciado inicialmente su disposición a adaptar los horarios y aprovechar la infraestructura ya instalada, el consistorio reculó a última hora y la Plaza Nueva se quedó sin pantalla y sin retransmisión del partido de España.