Un catalán experto en informática llamado Gerard Giménez Adsuar ha creado en poco más de un fin de semana dos páginas web —contractes.cat y subvencions.cat— que permiten consultar con facilidad a quién van a parar los fondos públicos de la Administración de Cataluña. Gracias al apoyo de herramientas de inteligencia artificial, el programador logró construir un buscador que ordena y hace comprensibles millones de registros oficiales sobre contratos y ayudas públicas, según ha avanzado The Objective.
Las plataformas funcionan como una especie de «Google del gasto público», en palabras de su propio creador. En el caso de Contractes.cat, la herramienta reúne más de 1,6 millones de contratos adjudicados por las administraciones catalanas y permite filtrarlos por empresa, organismo público, año o tipo de adjudicación. También ofrece información sobre qué compañías reciben más dinero, qué entidades públicas recurren con mayor frecuencia a contratos menores o quiénes figuran como administradores de las empresas beneficiarias.
El otro portal, subvencions.cat, organiza un enorme archivo de datos sobre ayudas públicas. A partir de un registro de alrededor de 20 millones de entradas que se remontan hasta 2009, una de las conclusiones más llamativas es el volumen de dinero que se destina cada año a subvenciones en Cataluña: al menos 5.000 millones de euros anuales, según los datos oficiales recopilados.
Nada más ponerse en marcha, las páginas despertaron una enorme curiosidad. En cuestión de horas recibieron miles de visitas y su contenido comenzó a circular rápidamente por las redes sociales. Numerosos usuarios empezaron a utilizar el buscador para comprobar cuánto dinero habían recibido determinadas asociaciones, empresas o personajes públicos.
Sin embargo, poco después de esa repentina popularidad, el propio Giménez denunció en la red social X que se había bloqueado el acceso a los datos abiertos de la web oficial de la Generalidad de donde extraía la información: el portal Raisc, dedicado a las concesiones de subvenciones y ayudas. Según explicó, no se trataba de un fallo técnico en su servidor, sino de una interrupción en el acceso a los datos. «El Govern ha desactivado el acceso a los datos de subvenciones», escribió.
Más de un día después, el acceso volvió a restablecerse, aunque con cambios. De acuerdo con el informático, el sistema reapareció con cerca de un millón de registros menos y sin ninguna explicación pública sobre lo ocurrido. Además, aseguró que el acceso a la información se había vuelto más complejo, lo que dificulta analizar con claridad el destino de parte de los recursos públicos.
Algunos observadores han señalado que esa reducción podría haber eliminado numerosas ayudas concedidas por ayuntamientos, lo que rebajaría el volumen total de dinero reflejado en el sistema. El episodio ha alimentado el debate sobre la transparencia real de los portales oficiales y sobre lo complicado que resulta para los ciudadanos examinar cómo se distribuye el dinero público.