El libro Terrorismo y educación. Un reto pendiente en España, impulsado por el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo y editado por el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, ha advertido de las carencias existentes en el conocimiento que los jóvenes españoles tienen sobre la historia del terrorismo y defiende la incorporación estable de esta materia en el sistema educativo. La publicación, dirigida por Raúl López Romo y Marta Rodríguez Fouz, sostiene que la enseñanza del terrorismo constituye una cuestión democrática y no partidista.
El ensayo recoge datos de distintos estudios sobre memoria y percepción social del terrorismo entre la población joven. Entre ellos, cita una investigación elaborada por la consultora GAD3 en 2020, según la cual más de la mitad de los españoles de entre 18 y 34 años desconoce qué ocurrió en el atentado de Hipercor, perpetrado por ETA el 19 de junio de 1987 en Barcelona y considerado uno de los atentados más sangrientos de la organización, con 21 asesinados y 45 heridos.
La obra, en cuya elaboración han participado otros siete profesores universitarios, analiza la presencia del terrorismo en las leyes educativas y en los manuales escolares utilizados en España. Según sus conclusiones, el tratamiento de esta materia resulta en muchos casos superficial o insuficiente y suele limitarse a referencias sintéticas alejadas de la dimensión ética y de derechos humanos asociada a las víctimas.
Los investigadores destacan, además, que actividades educativas fuera del aula, como visitas a centros memoriales o encuentros con víctimas son positivas para los estudiantes. Estas iniciativas, señalan, incrementan la empatía y el conocimiento histórico, además de reducir la justificación de la violencia política.
La publicación sostiene igualmente que muchos docentes consideran necesaria la prevención de la radicalización violenta, aunque denuncian la falta de formación específica y de protocolos claros. Los autores defienden un modelo de «reconciliación asimétrica» centrado en las víctimas y orientado a evitar relatos que equiparen la violencia terrorista con quienes la padecieron.
El ensayo incorpora asimismo referencias a experiencias internacionales en Colombia y Irlanda del Norte.