«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Denuncian que la prisión dobla su capacidad real

Una pelea entre internos de la prisión de Murcia termina con pisotones y patadas en la cabeza «con gran violencia»: «Es insostenible»

Prisión de Sangonera, Murcia I. Europa Press

La violencia entre internos continúa siendo uno de los principales problemas en los centros penitenciarios según denuncian los sindicatos. La prisión Murcia I, ubicada en la pedanía murciana de Sangonera la Verde, registró el pasado lunes una nueva reyerta en el módulo 2, según informaron las asociaciones sindicales Acaip UGT y Tu abandono me puede matar (Tampm).

Según informa La Verdad, los hechos se produjeron en el comedor del citado módulo durante el reparto del desayuno. De acuerdo con las organizaciones sindicales, un interno habría reclamado una mayor cantidad de comida y, posteriormente, habría proferido amenazas e insultos contra otro recluso encargado del reparto entre los internos. La tensión generada derivó más tarde en un enfrentamiento en el patio del módulo.

Según las mismas fuentes, en la pelea participaron varios internos y el recluso que desempeñaba labores en el comedor recibió golpes, patadas y pisotones en la cabeza «con gran violencia». Los funcionarios penitenciarios intervinieron para frenar la agresión y evitar consecuencias de mayor gravedad. Ningún trabajador del centro resultó herido durante la actuación.

Las organizaciones sindicales consideran que este nuevo incidente refleja el deterioro de la convivencia dentro del centro penitenciario. Desde Tampm se atribuye parte de la conflictividad a una supuesta deficiente clasificación interior de los internos y a la falta de medios materiales y humanos. El sindicato sostiene que estas carencias dificultan la prevención de incidentes y aumentan la presión sobre la plantilla de funcionarios.

Por su parte, Acaip UGT señaló que la conflictividad en Murcia I se ha convertido en una situación “insostenible”. La organización cifró en alrededor de 120 peleas entre internos los incidentes registrados a lo largo del pasado año, una cifra que, según el sindicato, evidencia un «grave deterioro» de las condiciones de seguridad y convivencia en el establecimiento penitenciario.

A estas circunstancias se suma, según las asociaciones, la situación de sobreocupación del centro. La prisión dispone de 299 celdas y alberga actualmente a más de 430 reclusos. Los representantes sindicales advierten de que esta diferencia entre capacidad y población reclusa incrementa la tensión diaria en los módulos y complica la gestión ordinaria del centro.

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