El grupo municipal de VOX en el Ayuntamiento de Barcelona presentará esta semana en las comisiones municipales una proposición para acabar con el despilfarro ideológico en materia de cooperación internacional. La formación denuncia que, bajo el paraguas de la ayuda al desarrollo, se están financiando estructuras puramente ideológicas y algunas con vínculos con el terrorismo islamista, mientras se desatienden las necesidades básicas de los barceloneses.
En su iniciativa, el grupo municipal pone de manifiesto que el Ayuntamiento de Barcelona concede actualmente subvenciones directas en cooperación y ayuda por un importe de más de 2,3 millones de euros, una cifra que consideran injustificable dada la existencia de duplicidades con organismos estatales y autonómicos. Además, VOX exige la eliminación inmediata de cualquier colaboración con la agencia UNRWA por sus posibles vínculos con el terrorismo de Hamás, según se desprende de diferentes informes publicados, así como el cese del apoyo financiero a entidades como Proactiva Open Arms, que facilita las actividades relacionadas con redes ilegales de tráfico de personas.
Gonzalo de Oro ha criticado duramente que se destinen más de dos millones de euros a estos fines cuando la ciudad atraviesa una emergencia social. «Es inadmisible que el Ayuntamiento siga regando con millones de euros a organizaciones sospechosas de colaborar con grupos terroristas». Para el líder municipal de VOX, la prioridad es clara: «No podemos pretender ayudar a construir un hogar en el exterior cuando nuestro propio hogar está en riesgo por la falta de recursos y de control».
El presidente del grupo ha insistido en que la cooperación actual padece un «evidente sesgo ideológico» basado en el fanatismo climático, la ideología de género y el fomento a asociaciones y entidades vinculadas al islamismo. Por ello, de Oro defiende que «conviene priorizar la ayuda a nuestros conciudadanos españoles, sobre todo en estos tiempos de crisis y emergencia social«, instando a que todo recurso público tenga un impacto directo y tangible en la calidad de vida de los vecinos de Barcelona.