El presidente del Partido Popular catalán, Alejandro Fernández, acusó públicamente a VOX hace dos semanas de impedir cualquier tipo de acuerdo parlamentario con su formación en Cataluña. A través de su cuenta de X (antes Twitter), Fernández atacó con dureza a VOX, acusándolos de «nunca aceptar enmiendas del PP» y, en un tono abiertamente hostil, remató con un «a cascarla» dirigido a la formación que lidera Ignacio Garriga en el Parlamento de Cataluña.
Las declaraciones de Fernández se produjeron después de que el PP se abstuviera en un punto de una moción de VOX que pedía la prohibición del velo islámico —y otras vestimentas islámicas que degradan a la mujer, como el burka o el niqab— en espacios públicos, por considerarlas contrarias a la dignidad de la mujer. La abstención provocó sorpresa entre los usuarios de la red social X, más aún por la forma en que el líder popular trató de justificarla: señalando que VOX redacta sus mociones de forma deliberada para evitar acuerdos.
Sin embargo, basta con consultar el Boletín Oficial del Parlamento de Cataluña para constatar que, en contra de lo que sostiene el dirigente popular, VOX sí ha aceptado enmiendas del Partido Popular en varias de sus mociones presentadas en los últimos meses en la cámara catalana.
Concretamente, en la moción de VOX sobre las necesidades básicas de los catalanes, se aceptó una enmienda transaccional propuesta por el PP. En su moción sobre política energética, también se incorporó una enmienda del grupo popular. Y en la moción sobre el Pacto Verde Europeo y en defensa del sector primario, VOX aceptó nada menos que cuatro enmiendas provenientes del Partido Popular.
En respuesta a Fernández, la diputada de VOX Júlia Calvet utilizó también la red social X para aclarar la situación y defender la postura de su partido. La diputada fue clara al señalar que VOX sigue abierta al diálogo parlamentario: «Si hubieras querido plantear enmienda, la habríamos estudiado, como siempre hacemos». Además, lamentó el tono empleado por Fernández: «No creo que mandarnos ‘a cascarla’, como has hecho, sea el mejor camino para construir una alternativa distinta para Cataluña. Honestamente no lo creo». Y añadió que muchos catalanes que confían en una opción distinta al separatismo y al socialismo «no se merecen este espectáculo de insultos y descalificaciones».