«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Por su rechazo a la Agenda 2030 y su discurso anti-inmigración

VOX superará al PSOE de María Jesús Montero en Almería y en Huelva en las elecciones andaluzas, según los sondeos

Abascal, Gavira y Montero. Redes sociales

VOX sigue disparado en las encuestas andaluzas y amenaza con arrebatar al PSOE-A el segundo puesto en algunas provincias, un escenario que añadiría aún más presión sobre la candidatura de María Jesús Montero. La actual vicepresidenta del Gobierno, que aceptó a regañadientes encabezar la lista socialista, podría verse en la primavera de 2026 al frente del peor resultado histórico de su partido en la comunidad.

Los sondeos más recientes marcan una tendencia inequívoca: los socialistas andaluces retroceden mientras el partido de Santiago Abascal amplía su presencia. Según el barómetro de Centra, VOX pasaría de un 13,5% de los votos a un 14,7%, traduciéndose en una horquilla de 16 a 18 escaños frente a los 14 actuales. La clave, advierten los analistas, no es sólo el avance de la derecha soberanista, sino también la caída de los demás y, en particular, del PSOE-A.

En el caso de Almería, el duelo ya fue ajustado en 2022: los de Abascal quedaron a apenas 3.587 votos de los socialistas, ambos con tres escaños. Ahora, las encuestas apuntan a que esa distancia podría invertirse. La sorpresa mayor, sin embargo, se concentra en Huelva, donde en los últimos comicios el PSOE-A sacó más del doble de papeletas que VOX (58.498 frente a 27.270). Aun así, distintos estudios detectan una brecha cada vez más estrecha que permitiría a VOX superar a los socialistas en representación parlamentaria.

El desgaste del PSOE-A se explica por dos factores cruzados. De un lado, la penetración de VOX en áreas rurales gracias a su rechazo frontal a la Agenda 2030 y a su discurso anti-inmigración en zonas agrícolas con gran presencia de trabajadores extranjeros. De otro, la división de la izquierda, donde la fragmentación entre Podemos, IU y Sumar puede provocar una pérdida de votos útiles y restos decisivos en el reparto de escaños.

María Jesús Montero encara este panorama con unos números que no invitan al optimismo. Centra le otorga una caída de hasta seis escaños, pasando de 30 a entre 24 y 26, lo que supone un retroceso del 4,3% en el voto. Gad3, para ABC, también la sitúa a la baja, con uno o dos menos. Solo Sigma2, para El Mundo, dibuja un escenario menos negativo, con la posibilidad de repetir resultado (30) o incluso arañar uno más (31).

La situación recuerda al relevo forzado de Juan Espadas, apartado por no ser un rival creíble para Juanma Moreno. Hoy, Montero corre el riesgo de empeorar todavía más la marca de su antecesor, algo que ya algunos cuadros del partido reconocen en privado como un desenlace plausible.

Desde San Telmo se manejan datos internos que apuntan al ascenso verde en Almería y Huelva, algo que el propio Moreno ha deslizado públicamente para evidenciar la debilidad socialista. La fecha electoral, aún sin confirmar, se baraja para primavera, con las limitaciones que imponen Semana Santa, Feria y Rocío. Mientras tanto, Montero reparte su tiempo entre la vicepresidencia, Hacienda, la dirección nacional del PSOE y la precampaña andaluza, un doble rol que la oposición le reprocha con insistencia.

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