El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero figura entre las 64 personas incluidas en un expediente judicial abierto en un tribunal federal de Nueva York por su presunta colaboración con el régimen narcochavista de Nicolás Maduro, detenido recientemente en Caracas en una operación ordenada por el presidente estadounidense Donald Trump.
Según fuentes conocedoras de la investigación citadas por Vózpopuli, el listado manejado por las autoridades norteamericanas incluye a otros dos españoles —un expolítico y un empresario— así como a diversos referentes de la izquierda internacional, a los que se atribuye una «intensa labor de influencia» destinada a conferir al régimen bolivariano una apariencia de legitimidad democrática en foros internacionales, judiciales y políticos.
La iniciativa parte de la Fiscalía estadounidense y busca determinar el grado de colaboración de los investigados con lo que Washington califica abiertamente como el «narcoestado venezolano», así como esclarecer si dichos vínculos derivaron en posibles beneficios económicos o enriquecimiento ilícito. La inclusión en el expediente no implica, por el momento, una imputación formal, sino una fase preliminar orientada a delimitar el alcance real de las complicidades internacionales del chavismo durante la última década.
El procedimiento, descrito como especialmente complejo, se encuentra en una fase inicial de recopilación de indicios que deberán ser evaluados por un gran jurado federal mediante audiencias de carácter secreto. Fuentes jurídicas de Vozpópuli señalan que una de las primeras medidas coercitivas podría ser la inclusión de Zapatero en la lista OFAC o SDN —conocida como «lista Clinton»— del Departamento del Tesoro, lo que supondría congelación de activos, bloqueo de cuentas y severas restricciones financieras.
De avanzar la causa y prosperar el dictamen del gran jurado, no se descarta la formulación de cargos y eventuales solicitudes de extradición contra los ahora investigados.
Estados Unidos lleva meses investigando a quienes considera «colaboradores necesarios» del régimen de Caracas en su estrategia de legitimación internacional. En ese esquema, el papel de Zapatero es calificado por fuentes próximas al Departamento de Estado como «decisivo». Washington considera plausible la apertura de un proceso formal contra el expresidente socialista por su actividad continuada en favor del chavismo y por su rol central en una red de influencia destinada a blanquear al régimen bolivariano ante la comunidad internacional.
Pese a que en los últimos tiempos Zapatero ha moderado públicamente su discurso, las autoridades norteamericanas sostienen que su colaboración con el entorno de la cúpula chavista —en especial con Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez— «continúa activa». De hecho, el expresidente habría intentado recientemente, a través de intermediarios en Estados Unidos, conocer el alcance real de las investigaciones que pesan sobre él.