«Estados Unidos no tiene obligación de albergar a extranjeros que desean la muerte de los estadounidenses», ha declarado desde su cuenta en X el Departamento de Estado de Estados Unidos. «El Departamento de Estado continúa identificando a titulares de visados que celebraron el atroz asesinato de Charlie Kirk».
Ya ha revocado seis visados a extranjeros que recurrieron a redes sociales después de que un tirador disparase contra el influyente conservador en la garganta, matándolo en el acto, para celebrar el asesinato o burlarse de su víctima. Los nombres de los afectados por esta medida, sin embargo, no se han revelado.
Sí se sabe, sin embargo, que entre ellos se encuentra un sudafricano que perdió su visado tras burlarse de los estadounidenses que lamentaron la muerte de Kirk, diciendo que «les duele que la manifestación racista haya terminado en un intento de martirio» y dijo que Kirk no sería recordado como un héroe. Los otros cinco son un argentino, un mexicano, un brasileño, un alemán y un paraguayo.
“Los extranjeros que se aprovechen de la hospitalidad de Estados Unidos mientras celebran el asesinato de nuestros ciudadanos serán expulsados”, publicó el Departamento de Estado. El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció el mes pasado que planeaba iniciar el proceso de revocación. «Se están revocando visas», publicó. «Si estás aquí con un visado y aplaudes el asesinato público de una figura política, prepárate para ser deportado».
Estos extranjeros no han sido los únicos en comprobar que, en este caso, las acciones tiene consecuencias. Empresas y distritos escolares de todo Estados Unidos advirtieron a sus empleados, desde profesores hasta pilotos, que si publicaban comentarios celebrando o burlándose de la muerte de Kirk, serían despedidos. Uno de los casos más sonados fue el del analista de MSNBC Matthew Dowd, quien publicó un comentario el día después de que Kirk fuera asesinado a tiros.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, anunció el 13 de septiembre que varios pilotos de American Airlines fueron puestos a tierra y retirados del servicio de inmediato. Los empleados de Delta Airlines fueron suspendidos en espera de una investigación. El agente del Servicio Secreto de Estados Unidos, Anthony Pough, también fue suspendido de empleo y sueldo. En California, veinte profesores de escuelas públicas enfrentaron medidas disciplinarias después de publicar mensajes en las redes sociales sobre la muerte de Kirk.