El FBI ha abierto una investigación contra James Comey, exdirector del FBI, y John Brennan, exjefe de la CIA, por presuntas irregularidades en la elaboración del informe de inteligencia de 2017 sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016. Ambos altos cargos fueron nombrados durante la administración Obama y se les acusa de haber difundido información inexacta ante el Congreso y de manejo inadecuado de información clasificada, según confirmaron fuentes a Fox News y CNN.
El caso se centra en la creación de la llamada Evaluación de la Comunidad de Inteligencia (ACI), en la que Brennan habría anticipado un consenso dentro del aparato de inteligencia sobre el supuesto respaldo del Kremlin a Donald Trump, sin seguir los protocolos internos ni permitir un análisis crítico. Un reciente informe desclasificado por el actual director de la CIA, John Ratcliffe, advierte de «irregularidades procedimentales» y una ejecución «apresurada» del proceso.
La investigación pone bajo la lupa el rol de Brennan y Comey en una de las fases más controvertidas del periodo post-electoral estadounidense, y reaviva el debate sobre la politización de las agencias federales. De momento, ni la CIA ni el Departamento de Justicia han hecho comentarios, y Brennan ha asegurado que no ha sido contactado formalmente, mientras el entorno de Comey guarda silencio.
El expresidente Donald Trump reaccionó con dureza: «Creo que son personas realmente malas. Deberían pagar un precio por lo que hicieron”, declaró durante una rueda de prensa celebrada este miércoles. Según Fox News, hay fuentes que consideran que las acciones de los exfuncionarios podrían encajar en una posible «conspiración», lo que abre la puerta a implicaciones legales de mayor alcance.