Las políticas de vivienda impulsadas por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, no están logrando por ahora el efecto prometido sobre el mercado inmobiliario de la ciudad. Pese a haber convertido la lucha contra los altos alquileres en una de las principales banderas de su campaña electoral, los últimos datos analizados por Libre Mercado, reflejan que el precio medio de arrendar una vivienda en la metrópoli estadounidense ha aumentado desde su llegada al cargo.
El dirigente socialista accedió a la Alcaldía de Nueva York en enero de 2026 defendiendo un ambicioso programa de intervención pública que incluía medidas como la creación de nuevos impuestos para las rentas más altas, la puesta en marcha de servicios públicos financiados por la Administración y actuaciones contra los denominados «caseros negligentes», entre ellas la posibilidad de recurrir a la expropiación de viviendas.
Durante la campaña, Mamdani aseguró que la crisis de acceso a la vivienda exigía una respuesta contundente por parte de las instituciones y defendió controles sobre el mercado para frenar el encarecimiento de los alquileres. Sin embargo, la evolución de los precios en los primeros meses de su mandato apunta, por ahora, en la dirección contraria.
Según datos recopilados por Zillow Rentals, uno de los principales portales inmobiliarios de Estados Unidos, el precio medio del alquiler en Nueva York pasó de 3.500 dólares mensuales en enero de 2026 a 3.690 dólares el pasado 10 de junio, lo que supone un incremento del 5,4% en apenas cinco meses.
La subida resulta especialmente significativa porque se produce después de varios meses consecutivos de descensos. Entre agosto de 2025 y enero de 2026, antes de la llegada de Mamdani a la Alcaldía, el precio medio de los alquileres había retrocedido un 7,9%, al pasar de 3.800 a 3.500 dólares mensuales.
Los datos muestran así un cambio de tendencia coincidente con el inicio del mandato del alcalde socialista. En términos absolutos, el coste medio del arrendamiento se ha incrementado en cerca de 200 dólares desde enero, revirtiendo parcialmente las caídas registradas durante la segunda mitad del año pasado.
El comportamiento del mercado representa un contratiempo para el dirigente socialista, que había generado importantes expectativas entre sus votantes al prometer soluciones rápidas para el problema de la vivienda mediante medidas de intervención pública, mayores gravámenes a las grandes fortunas y actuaciones contra determinados propietarios inmobiliarios.