«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Otro de los asuntos centrales del proceso será el acceso de menores de 13 años

Instagram y Facebook, bajo la lupa: cuatro estados de EEUU acusan a Meta de fomentar conscientemente el uso compulsivo en niños y adolescentes

Logotipo de Meta. Europa Press

Los fiscales generales de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey han acusado a Meta de diseñar Instagram y Facebook con funciones destinadas a fomentar un uso compulsivo entre niños y adolescentes, durante el inicio de un juicio federal celebrado en Oakland (California).

El proceso, que comenzó este martes, forma parte de una ofensiva judicial iniciada en 2023 y en la que participan decenas de estados estadounidenses. La acusación sostiene que la compañía conocía los riesgos asociados a sus plataformas y, pese a ello, mantuvo herramientas orientadas a prolongar el tiempo de conexión de los menores.

Los fiscales han presentado ante el jurado documentos internos de Meta para respaldar sus argumentos. Entre ellos figura una conversación entre dos empleados en la que uno de ellos exclama: «¡Dios mío, Instagram es una droga!», a lo que su interlocutor responde: «Bueno, todas las redes sociales. Básicamente, somos traficantes».

La Fiscalía también ha mostrado otro documento interno en el que se describe el producto de la compañía como algo que «explota las debilidades de la psicología humana».

Durante los alegatos iniciales, Megan O’Neill, fiscal general adjunta del Departamento de Justicia de California, afirmó que el juicio permitirá conocer cómo Meta consiguió enganchar a los niños a sus plataformas sociales. Según la acusación, las compañías diseñaron sus servicios para favorecer que los menores regresaran reiteradamente.

Entre las funciones cuestionadas se encuentran el desplazamiento infinito de contenidos, los botones de «me gusta», las notificaciones y los algoritmos de recomendación. Los fiscales consideran que estas herramientas permiten captar la atención y prolongar el tiempo conectado de los usuarios más jóvenes.

La acusación relaciona el uso compulsivo de las plataformas con posibles alteraciones del sueño, dificultades de concentración y problemas de rendimiento académico. También menciona ansiedad, depresión, trastornos alimentarios y problemas vinculados con la imagen corporal.

La Fiscalía ha recuperado además investigaciones internas realizadas por Meta años atrás sobre el impacto de Instagram en adolescentes. Documentos conocidos en 2021 revelaron que investigadores de la empresa habían detectado que la plataforma podía empeorar problemas de imagen corporal adolescente femenina en parte de las usuarias estudiadas.

Otro de los asuntos centrales del proceso será el acceso de menores de 13 años a Instagram y Facebook. Los estados demandantes sostienen que Meta permitió que algunos niños utilizaran sus servicios y recopiló información personal sin contar con el consentimiento de sus padres.

El tribunal deberá determinar si estas prácticas vulneraron las leyes estatales de protección al consumidor y la Children’s Online Privacy Protection Act (COPPA), la normativa federal estadounidense sobre privacidad infantil en internet.

Meta niega haber diseñado sus plataformas para generar adicción y defiende las medidas adoptadas para proteger a los adolescentes. El abogado de la compañía, Paul Schmidt, calificó de imprecisa la conversación sobre los «traficantes» y aseguró que uno de sus protagonistas explicará ante el jurado el sentido de sus palabras.

La compañía también reconoce que algunos jóvenes tienen dificultades para controlar el tiempo que pasan en redes sociales, pero rechaza que esa circunstancia permita atribuirle responsabilidad jurídica.

El litigio se produce mientras Meta afronta miles de demandas promovidas por fiscales, distritos escolares y usuarios particulares. La empresa ha perdido recientemente procesos civiles en Nuevo México y Los Ángeles, aunque ha anunciado recursos.

Fondo newsletter