
La actriz Jennifer Lawrence, que durante años se convirtió en una de las voces más combativas de la izquierda de Hollywood contra Donald Trump y los republicanos, ha reconocido ahora que sus ataques políticos sólo sirvieron para «alimentar un fuego que está desgarrando al país».
En una entrevista para The Interview, el pódcast del New York Times, la protagonista de Los juegos del hambre admitió que empieza a arrepentirse de sus declaraciones del pasado. «La comunidad de famosos no cambia el voto de nadie. Sólo añadimos combustible a un país dividido«, señaló.
Lawrence, que durante la primera administración Trump se convirtió en una figura de la resistencia mediática contra el expresidente, confesó que aquella época la llevó al límite. «Corría como una gallina sin cabeza, sin entender cómo podíamos permitir aquello. Pero elección tras elección, he comprendido que no servía de nada».
Ahora, la actriz asegura estar en «una etapa de recalibración«. “Soy artista, y con este clima tan polarizado no quiero alejar a la gente de las películas o del arte que pueden inspirar o transformar. Quiero proteger mi oficio. Si no voy a decir algo que contribuya a la paz o a reducir la tensión, prefiero callar», señaló.
La intérprete también reconoció que el activismo político de muchos actores ha dañado a la industria cinematográfica, alejando a una parte del público: «Ves a artistas con carreras increíbles que han aportado muchísimo, y de repente la mitad del país no quiere volver a verles la cara. Me entristece».
Lawrence afirmó que prefiere expresar sus ideas a través del trabajo cinematográfico, no mediante discursos. «Las películas de mi productora reflejan el paisaje político actual, y esa es mi forma de contribuir«, explicó.
Finalmente, la actriz admitió que «se arrepiente de todo lo que dijo o hizo» en materia política y que ha comprendido que los estadounidenses «eligieron lo que Trump representaba». «La segunda etapa de Trump es diferente. Él dijo lo que iba a hacer, lo hizo y el país lo volvió a elegir. Eso es lo que escogimos«, sentenció.
Con 35 años, Jennifer Lawrence asegura haber madurado: «Soy más consciente de lo que digo. Ya no quiero ofrecer entrevistas vacías o llenas de frases para titulares«.