La Administración de Donald Trump ha relanzado la aplicación suspendida del Gobierno de Joe Biden que utilizaban casi un millón de inmigrantes, pero con cambios significativos y un objetivo opuesto: proteger la frontera. Ahora la nueva aplicación ofrece varias funciones más, incluida la posibilidad de que los inmigrantes ilegales declaren su intención de «autodeportarse» y abandonar el país.
Incluye la posibilidad de que los extranjeros que se encuentran ilegalmente notifiquen al Departamento de Seguridad Nacional su intención de salir de Estados Unidos. «Es una herramienta necesaria para cumplir la orden ejecutiva del presidente y proteger al pueblo estadounidense contra la invasión», han señalado desde la Administración.
El comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza, Pete Flores, ha manifestado que la aplicación «fortalece la misión de proteger la frontera de EEUU al garantizar el ingreso legal y respaldar la aplicación eficaz de la ley». «Ofrece a los inmigrantes ilegales que se encuentran en el país una forma sencilla de declarar su intención de salir voluntariamente, ofreciéndoles la oportunidad de irse antes de enfrentar consecuencias más severas. Esto refuerza nuestro compromiso de salvaguardar la seguridad nacional». La aplicación «CBP Home» es gratuita y se puede descargar en dispositivos Apple o Android.
En esta línea, la pasada semana el Gobierno estadounidense anunció una nueva política de restricción de visados que se aplicará a funcionarios de gobiernos extranjeros que «facilitan deliberadamente» la inmigración ilegal hacia Estados Unidos. El secretario del Departamento de Estado estadounidense, Marco Rubio, explicó que esta medida afecta a funcionarios de inmigración y aduanas, así como todos aquellos que no apliquen las leyes migratorias o implementen prácticas que faciliten el tránsito de extranjeros desde la frontera suroeste.
«Proteger las fronteras de nuestra nación es de vital importancia para que Estados Unidos sea un país más seguro, más fuerte y más próspero. Los países a lo largo de las rutas migratorias deben hacer su parte para prevenir y disuadir el tránsito de extranjeros que buscan ingresar ilegalmente a Estados Unidos», declaró. «Estas medidas se mantendrán hasta que dichos funcionarios asuman la responsabilidad de garantizar que se apliquen las leyes vigentes. Estados Unidos no dará marcha atrás para defender nuestros intereses de seguridad nacional», concluyó.