Parece inevitable que un ugandés de izquierda radical naturalizado en Estados Unidos hace no tanto, Zohran Mamdani, se haga con la alcaldía de Nueva York, la ciudad más emblemática del capitalismo americano, en las próximas elecciones.
Mamdani procede de una familia millonaria india, pero muchos se preguntan de dónde salen los fondos para llevar adelante una campaña electoral que pondrá, a falta de un milagro, a un comunista al frente de la Gran Manzana. El autor y presidente del Instituto de Responsabilidad Gubernamental, Peter Schweritzer, ha hallado la respuesta. Y es bastante alarmante.
Según Schweizer, el 78% de los donantes de Mamdani no son neoyorquinos, y entre ellos se encuentran radicales vinculados al atentado contra el World Trade Center de 1993, un grupo que planeaba una masacre en un colegio de Nuevo México y los aparatos de propaganda de Hezbolá e Irán, entre otros.
El clérigo islámico radical Siraj Wahhaj (cómplice no acusado del atentado contra el WTC de 1993) canalizó dinero a la red de apoyo de Mamdani. Tres hijos del clérigo fueron condenados a cadena perpetua en 2024 por dirigir un campo de entrenamiento terrorista en Nuevo México para realizar masacres en colegios, ha declarado en X el propio Schweizer.
Al-Khandiq, el medio de comunicación de Hezbolá, ha aplaudido el ascenso de Mamdani, calificando la alcaldía de Nueva York como un trampolín hacia el Congreso… e incluso la vicepresidencia. También los medios de la República Islámica de Irán recuerdan que el equipo de Mamdani ha movilizado más de un centenar de mezquitas neoyorquinas.
Mamdani ha calificado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de criminal de guerra y le acusa de llevar a cabo un «genocidio» en Gaza. Cuando se le preguntó repetidamente si condenaba «Globalizar la Intifada» (un lema que glorifica los levantamientos violentos y la eliminación de los judíos), Mamdani se negó. En cambio, afirmó que «significa cosas diferentes para cada persona».