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La Odisea «woke» de Christopher Nolan desata una oleada de burlas antes de llegar a los cines

Lupita Nyong'o y Elon Musk.

La nueva adaptación de La Odisea dirigida por Christopher Nolan se ha convertido en objeto de mofa en redes sociales meses antes de su estreno. Lo que debía ser una de las grandes superproducciones épicas de Hollywood ha terminado atrapado en una polémica sobre identidad, cuotas raciales y reinterpretaciones ideológicas del mundo clásico.

Las críticas se dispararon tras conocerse el reparto impulsado por Universal Pictures, en el que figuran Elliot Page, Lupita Nyong’o, el rapero Travis Scott y Zendaya junto a actores como Matt Damon y Tom Holland.

Aunque no está confirmado oficialmente qué personaje interpretará Elliot Page, los rumores que lo situaban como Aquiles provocaron una avalancha de memes y montajes virales durante los últimos días. Buena parte de las críticas apuntan a un reparto que muchos consideran completamente alejado de la Grecia clásica y diseñado más para satisfacer los criterios ideológicos actuales de Hollywood que para mantener cierta coherencia histórica o cultural.

La elección de Lupita Nyong’o como Helena de Troya también ha generado polémica. El personaje ha sido tradicionalmente representado como un ideal de belleza mediterránea y varios comentaristas conservadores estadounidenses cuestionaron el enfoque del casting. El comentarista Matt Walsh ironizó públicamente sobre la elección de la actriz, mientras el actor Alec Baldwin salió después en defensa de Nyong’o.

Las críticas tampoco se limitan al reparto. Las primeras imágenes y filtraciones de la película han sido ridiculizadas por una estética oscura y fría que muchos usuarios comparan más con Dune o con paisajes del norte de Europa que con el Mediterráneo descrito por Homero.

El magnate Elon Musk también intervino en la polémica y acusó a Hollywood de «hacer casting para premios», en referencia a las políticas de diversidad impulsadas en la industria cinematográfica estadounidense y los Oscar.

En medio de la controversia, Nolan se ha visto obligado a defender algunas decisiones creativas en una entrevista con la revista Time. El director justificó la presencia de Travis Scott afirmando que el rap moderno conecta con la tradición oral de la cultura griega y trató de explicar algunos elementos visuales criticados en redes, como el uso de armas ennegrecidas y determinados diseños de vestuario.

La película, cuyo presupuesto rondaría los 250 millones de dólares sin contar promoción, aún no ha llegado a los cines. Pero para buena parte de internet ya se ha convertido en el último símbolo de la obsesión de Hollywood por reinterpretar los clásicos occidentales bajo los códigos ideológicos actuales.

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